ESCRITURA
Para el año 3000 a. de J.C. , tanto los sumerios de la parte más baja del valle Tigris-Eufrates como los egipcios del Nilo habían desarrollado ciertos sistemas de escritura que empezaron con figuras de una especie de escritura pictórica que después se transformaron en símbolos más convencionales. La escritura cuneiforme, o caracteres regulares que fueron grabados en arcilla o piedra por los sumerios y sucesores eran pictóricos en su etapa más temprana. Con el tiempo, sin embargo, lo concreto vino a representar lo abstracto. El disco solar representaba no solamente al sol, sino también los conceptos de día y tiempo. Esta manera de usarlos se llamó ideograma o más correctamente, símbolos de palabras. En su desarrollo más avanzado, los caracteres cuneiformes vinieron a representar el valor fonético de las palabras, sin tener relación con su significado pictórico. Esta última etapa se conoce como fonograma que provee el material del cual un alfabeto se desarrolló.
En su desarrollo final el sistema cuneiforme tenía algunos caracteres que se designan como polífonos, v. g. aquellos con más de un valor fonético. Otros son honófonos, caracteres que representan diferentes objetos pero se pronuncian con el mismo valor fonético. Además, la escritura cuneiforme usó determinativos, símbolos que aparecen antes o después de ciertas palabras sin que se lean. Algunas clases de palabras como deidades, países, montañas, pájaros y plurales son regularmente indicadas por determinativos. La mayoría de ellas se colocan delante de la palabra que están designando; pero algunas, especialmente aquellas de origen sumerio, son colocadas después de la palabra. Un invento más avanzado para salvaguardar la lectura de símbolos ambiguos es el complemento fonético. Por ejemplo, si un símbolo puede leerse como “dios” o “cielo”, para ayudar en la lectura se da un complemento fonético en la sílaba final de la palabra en la que se supone podía ser usado como apéndice.
Uno de los ejemplos más antiguos de escritura egipcia es la paleta pizarra de Narmer (Menes), el faraón que unió a Egipto y fundó la primera dinastía, de acuerdo con Maneto. En la parte superior de la paleta está escrito el nombre del rey entre dos cabezas de Hator. El nombre de Narmer está escrito usando dos figuras —el n’ar— pez y el mercincel. La paleta conmemora una victoria del rey sobre la gente del delta egipcio.
Los comienzos de la escritura jeroglífica son paralelos a los de la cuneiforme; sin embargo, Egipto fue más conservador en su aproximación al lenguaje. Las inscripciones de jeroglíficos más antiguas conocidas presentan esencialmente el mismo método de escritura que las inscripciones fechadas tres mil años más tarde. Junto con esta forma más antigua conocida como jeroglíficos o escritura sagrada, los egipcios inventaron dos escrituras cursivas conocidas como escritura hierática y escritura demótica. Los jeroglíficos continuaron siendo usados en los monumentos. Los sacerdotes usaron la escritura hierática para copiar ciertas composiciones literarias tales como *El Libro de los Muertos. La escritura demótica, que era la popular comenzó en el tiempo de los Tolomeos. A diferencia del alfabeto cuneiforme que estuvo en uso a través de la fértil media luna, la escritura egipcia fue esencialmente nacional. Véase ALFABETO.
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