BABILONIA
La capital del imperio al cual ésta le dio su nombre está situada en las orillas del antiguo curso del Eufrates a 87 kms. al sur de Bagdad, en el lado oriental del actual cauce del río. El lecho plano depositario del río al no contar con minerales o piedras es reducido por el clima caliente y seco a una relativa improductividad, a menos que sea ayudado por canales de irrigación. Por su ubicación, Babilonia estaba destinada a ser importante comercialmente. Las rutas de acceso al norte, y al oeste seguían el curso del Tigris y el Eufrates. Hacia el sur el Golfo Pérsico hizo posible la comunicación naval con las naciones marítimas. Hacia el oriente, a través de las puertas de Zagros, estaba el camino hacia Irán.
I. Historia de la Ciudad. La historia primitiva de la ciudad es desconocida. La epopeya acadia de la creación, *Enuma elish, ofrece un relato mítico de su fundación, describiendo a Babilonia como la primera ciudad que llegó a existir, designando a sus altares como los lugares de habitación de los dioses (VI:50 y sigtes.). Los artefactos de pedernal y piedra testifican de la antigüedad del sitio, pero los arqueólogos no han sido capaces de penetrar debajo del estrato del tercer milenio debido al alto nivel del agua. Un antiguo texto mesopotámico indica que durante el tercer milenio la ciudad era conocida por los sumerios con el nombre de Kadingira, el equivalente del acadio Babilum, “la puerta de dios”.
Durante el segundo milenio bajo el gobierno de los semitas *amorreos, “pueblo del oeste”, Babilonia fue la capital de un pequeño reino *acadio dedicado al dios Marduk, gobernado por una dinastía fundada por Sumu-abum. El sexto rey de la dinastía, Hamurabi, un militar, administrador y un genio en la economía, fortaleció y embelleció a Babilonia. Durante el siglo XVI los heteos atacaron y destruyeron la ciudad, dando por terminada la primera dinastía. Entonces los casitas, que se habían radicado en Babilonia en grandes números, ayudados por una invasión de sus paisanos de las montañas de Zagros, establecieron una nueva dinastía que gobernaría durante quinientos años continuando, al parecer, los esquemas gubernamentales de Hamurabi. *Asiria derribó el control casita y reemplazó el gobierno casita por la segunda dinastía de Isin. El más grande monarca de este período de 125 años, Nabucodonosor I, subió al trono al final del siglo XII.
Los siglos siguientes de la historia de Babilonia son oscuros. Parece que sus gobernantes fueron únicamente los que Asiria aceptaba. En el siglo VIII, durante el reinado de Tiglat-pileser III de Asiria, Ukin-zer, los caldeos, cuyas tribus controlaban el territorio sur de Babilonia, tomaron la ciudad pero al cabo de 3 años Tiglat-pileser la reconquistó. Seis años después de la muerte de Tiglat-pileser ( ca. 721 a. de J.C. ) cuando el rey Sargón estaba defendiendo las fronteras del norte, Merodac-baladán (véase 2 R. 20:12 sgts.), un caldeo, pretendió el trono. Por 10 años el usurpador no tuvo oposición, pero entonces Sargón movilizándose hacia el sur fue proclamado vicerregente de Babilonia. Merodac-baladán, prometiendo lealtad, regresó a su tribu sólo para hacer otro intento por el trono durante el reinado de Senaquerib, el sucesor de Sargón. El intento fracasó y Bel-ibni se convirtió en rey. La insurrección de Ezequías de Judá (2 R. 8:13 sgts. e Is. 30:1 y sgts.) hizo necesario el movimiento de las tropas asirias a Palestina e inmediatamente Merodac-baladán incitó a la rebelión. Bel-ibni fracasó en dominar la situación, pero los ejércitos asirios rápidamente reconquistaron el control. Una serie de insurrecciones acabó con la paciencia de Asiria y Babilonia fue destruida ca. 689 a. de J.C. ). Los relatos de Senaquerib del evento hablan con jactancia de la devastación completa. Su hijo Esar-hadón asumió el poder de esa área. Cuando Senaquerib fue asesinado en el año 681, Esar-hadón fue coronado, empezó la restauración de Babilonia y Samas-sum-ukin, el hijo de Esar-hadón, fue proclamado el príncipe heredero. A la muerte de Esar-hadón su hijo, Asurbanipal, llegó a ser rey de Asiria y Samas-sum-ukin rey de Babilonia. Después de ca. 20 años de la diarquía, Asurbanipal sitió a Babilonia imponiendo un reinado absoluto hasta su derrota por el caldeo Nabopolasar en 627–626. En 612 Asiria cayó y fue establecido el imperio neobabilónico.
Nabucodonosor II, el hijo de Nabopolasar, coronado en 605 a. de J.C. , hizo de Babilonia una de las ciudades más bellas del mundo. Nabucodonosor murió en el año 562 y para el 556 se inició una nueva dinastía con el rey Nabunaid, cuyo hijo Bel-sar-usur fue por un tiempo regente de Babilonia (véase Dn. 5, 7, 8). Ciro de Persia conquistó Babilonia en el 539 y hasta el 331 Babilonia estuvo bajo el gobierno aqueménida. Alejandro Magno, después de derrotar a Persia, pensó reconstruir Babilonia restaurándola a su antigua grandeza; pero después de su muerte en 323 d. de J.C. , Babilonia fue descuidada y finalmente abandonada.
Se encuentran referencias constantes a Babilonia en los antiguos textos y en los escritos de Herodoto, Cestio, Strabo y Plinio. La detallada descripción de Herodoto de la ciudad, a la vez que exagera las dimensiones, parece ser correcta en cuanto a la descripción de las murallas, torres, puentes y edificios y ha sido valiosísima en determinar la identificación de los edificios.
II. Excavaciones. El interés científico en Babilonia empezó en 1616 cuando Pietro della Valle, un noble italiano, coleccionó ladrillos inscritos y realizó una descripción más o menos acertada de las ruinas. La exploración arqueológica comenzó con Abbe de Beauchamp, vicario general del Papa en Bagdad durante los años 1780–90, quien empleó trabajadores para excavar las ruinas descubriendo el así llamado “león de Babilonia”, algunos cilindros de arcilla y una porción de la puerta de Istar. La publicación de las memorias de Beauchamp en 1790 hizo un gran impacto en el mundo de la erudición y en la Compañía de la India Oriental Británica. Cladius James Rich, residente de la Compañía en Bagdad, autorizó la realización de estudios exploratorios, visitó Babilonia en 1811, fecha en la cual el estudio científico moderno del sitio puede decirse que empezó.
Rich midió los montículos, coleccionó tabletas y cilindros inscritos para el Museo Británico y determinó que la ciudad mediá aproximadamente 4 kms. de norte a sur y 3.80 kms. de este a oeste. Dentro de esta área casi cuadrada reconoció 4 promontorios. Babil, un tell oblongo o irregular de una altura de ca. 869 mts. desde la ribera del río, que estaba en el extremo norte de la ciudad. A 2 kms. hacia el sur, en el centro, estaba Kasr (el Palacio), un conglomerado de promontorios de 2, 5 kms. 2. Separado del Kasr por un valle de 503 mts. de largo y elevándose sólo 15 mts. sobre la llanura estaba Tell Amran ibn Ali, llamado así por una cúpula conmemorativa en el centro. El montículo más al sur se llamaba Jumjuma, por el nombre de la villa árabe cercana.
Robert Ker Porter, sucesor de Rich (1817–20), trazó un plano de toda el área. En 1828, Robert Mignan excavó un área de cuatro metros cuadrados a una profundidad de seis metros, encontrando un cilindro de arcilla, monedas y algunas piedras preciosas. Austin Henry Layard hizo algunos limitados trabajos exploratorios en 1850.
En 1852, una expedición francesa bajo Fullgence Fresnel, Jules Oppert y Felix Thomas investigó 3 montículos. De Kasr se obtuvieron mosaicos esmaltados, ladrillos inscritos y un cilindro de arcilla. En Amran, las tumbas partias fueron abiertas: unos ladrillos neobabilónicos fueron recogidos y se recobraron terracota, arcilla, vidrio, cobre y unos pocos objetos de oro. De Babilonia se obtuvieron ladrillos y artefactos de piedra y de vidrio. Desafortunadamente, en 1855, el barco que regresaba con el material juntado por la expedición francesa se hundió y los artefactos se perdieron. En general, la expedición francesa fue un fracaso. Oppert, desorientado por las dimensiones exageradas de Herodoto, incluyó dentro de los límites de la ciudad tales promontorios como Birs Nimrod (Borsipa) y El Ohemir (Kish).
Poco tiempo después, los árabes, al estar excavando en busca de ladrillos en el área Amran-Jumjuma descubrieron recipientes de arcilla que contenían ca. 3000 tabletas de arcilla del tiempo de Nabopolasar y sus sucesores. Estas fueron adquiridas por George Smith para el Museo Británico. En 1879 Hormuzd Rassam, un ex-ayudante de Layard, inició excavaciones. De Jumjuma extrajo miles de tabletas inscritas incluyendo registros de los días de Nabopolasar y Nabucodonosor del gran banco en Egibi, proveyendo así valiosa información acerca de la vida comercial de Babilonia. De este lugar proviene el *Cilindro de Ciro (véase más adelante). Desafortunadamente, muchas tabletas de arcillas no cocidas se deshicieron al ser expuestas al aire. En Kasr, Rassam dirigió una limitada investigación, pero en Babil descubrió acueductos y aljibes o norias de granito rojo importado, bellamente cortados y arreglados. Restos de una pared en un área fueron erróneamente identificados como el resto de los jardines de Nabucodonosor.
El trabajo más extenso de investigación en Babilonia fue llevado a cabo por Robert Koldewey. En 1898, auspiciado por el Kaiser Wilhelm II y por la Sociedad Oriental Alemana, Koldewey empezó un estudio de dieciocho años que terminó en 1917 a consecuencia de la Primera Guerra Mundial. Entre sus colaboradores se contaban W. Andrae, F. Baumgarten, G. Buddensieg, J. Grossman, J. Jordan, F. Langenegger, B. Meisner, K. Müller, A. Nöldeke, O. Reuther, F. Weisbach y F. Wetzel. Casi todos los resultados de la expedición alemana están relacionados con el período posterior a la destrucción de Senaquerib. En una sola sección se halló material anterior a este período.
Koldewey identificó cinco promontorios, Babil, Kasr y Amran, previamente identificados por Rich y Homer y Merkes, ligeramente hacia el oriente. La llanura entre Amran y Merkes conocida como Sachn (el pan) también fue excavada.
La Babilonia de Nabucodonosor, desparramada por el Eufrates, estaba protegida por una inmensa muralla de más de 18 kms. de largo y 26 mts. de ancho. Los 8 mts. exteriores estaban compuestos de ladrillo cocido asentado sobre asfalto, la superficie interior de ladrillo crudo tenía 7 mts. de espesor y el resto del espacio se llenaba con desperdicios. Torres reforzadas estaban colocadas a cada 20 mts. y una fosa adyacente del lado de la ciudad forrada con ladrillos cocidos de un espesor de 3 mts. regulaba el Eufrates y fortalecía las defensas. Las paredes secundarias interiores de adobe aseguraban los flancos del Eufrates donde el río dividía la ciudad.
Fuentes literarias señalan que 8 puertas, cada una nombrada en honor de una deidad, abrían paso en las murallas. Koldewey excavó 4, la puerta de Istar en el norte, en el oriente las puertas de Marduk y Ninurta y en el sur la puerta de Urash. Las 4 puertas restantes fueron identificadas con certidumbre razonable: la puerta de Sin, hacia el norte, la puerta de Adad, hacia el oriente, las puertas de Enlil y Samas hacia el sur. La puerta de Istar parece que fue la puerta de uso más frecuente y el camino que conducía a través de dicha puerta era conocido como “la Vía Procesional”.
La excavación de Babil, identificada a través de inscripciones como el sitio del palacio de verano de Nabucodonosor, no produjo resultados. El trabajo en Kasr descubrió el palacio central de Nabucodonosor y el pequeño templo de Ninmakh. Homera, el montículo rojo, no produjo más que un teatro griego. Los escombros masivos hacia el norte del teatro fueron considerados como el material sobrante tirado por los hombres de Alejandro cuando restauraron el ziggurat. El Merkes proveyó la clave para la historia arqueológica de la ciudad. A pocos metros bajo la superficie fueron encontrados artefactos partos y luego en sucesión también artefactos helenísticos, persas, neo-babilónicos, asirios y casitas. Doce mts. debajo de la cima, aparecieron restos de edificios y tabletas de la primera dinastía; pero debido al nivel del agua subterránea fue imposible bajar más. Casas de este período en forma de cubo, pequeñas y sin ventanas, aunque amontonadas en un bloque aislado separado por calles relativamente derechas, parecen haber sido bien construidas y haber estado provistas con suficiente agua y buen drenaje. Los artefactos de la primera dinastía incluían numerosos documentos comerciales que demostraban que esta área había sido un centro comercial, literatura de agüeros, vasijas, botellas de almacenaje, armas de bronce y joyería. La destrucción había ocurrido por medio del fuego, pero fue imposible determinar si el desastre fue ocasionado por los enemigos asirios o heteos. En el nivel neo-babilónico se encontró un templo a Istar.
En Amran fue descubierto un templo dedicado a Marduk y en la llanura Sachn fueron encontradas las ruinas de un gran ziggurat.
III. Templos. De 43 templos mencionados en los documentos, 15 mencionados en las inscripciones de Nabucodonosor, sólo 5 fueron excavados. Todos ellos estaban dentro del precinto amurallado y se entraba a ellos a través de puertas o pasillos interiores rodeados por edificios. Al edificio del templo mismo, a menudo con estrados elevados para las estatuas, los cuales aún permanecen, se llegaba a través de un patio. Un largo corredor limitaba 2 o 3 lados del lugar santo y pasaba a través del patio que daba al templo. Muy pocos artefactos se recobraron de los templos.
Emah, el templo de Ninmah, diosa del mundo subterráneo, situada en el Kasr hacia el lado oriental de la puerta de Istar era una pequeña estructura (53 por 35 mts. ) en tan excelente estado de preservación que llegó a ser el modelo para interpretar los planos de los altares. La influencia de la arquitectura militar fue visible en las torres y almenas, pero las murallas fueron horadadas con largas hendiduras, verticales, ausentes en las estructuras militares. Enfrente de las torres que rodean la entrada había un pequeño altar callejero de adobe, cubierto originalmente con mezcla blanca. La entrada conducía a través de un pequeño cuarto hacia el patio con una noria revestida de ladrillos e inmediatamente opuesto a la entrada estaba el altar al que se llegaba a través de un vestíbulo y antesala. Ciertas depresiones circulares en el pavimento de asfalto del patio pudieron haber sido hechas con propósitos cúlticos. Había recipientes de ladrillo en cada lado de la entrada al templo los que servían para las ofrendas y en el frontis estaba la estatua de Ninmah. Tanto el altar como la antesala tenían cámaras a los lados y alrededor de uno de los lados y detrás del templo había un gran cuarto al que se entraba a través del patio o antesala. Las tabletas cuneiformes dan una lista de los materiales de construcción y de los obreros; fueron descubiertos numerosos figurines y un objeto de cerámica de un hombre con un cayado de oro. Un cilindro de arcilla identificaba el sitio y señalaba que Asurbanipal había edificado el templo.
E-patutila, “la casa del cetro de la vida” dedicada a Ninurta, estaba en un ángulo oblicuo complejo, de 58 por 40 mts. y yacía bajo la parte sureste de Amran. Un cilindro de fundación informaba que Nabopolasar había completado el edificio y una inscripción registraba las restauraciones hechas por Nabucodonosor. Delante de la puerta oriental que se abría hacia la calle conduciendo a la puerta Ninurta había un pequeño altar. Los precintos incluían un patio central y el complejo de edificios y 3 altares unidos por medio de puertas, presumiblemente los templos sagrados a Ninurta, su consorte Gula y su hijo. Terracotas de hombres barbados, mujeres desnudas y monos se cree que simbolizaban las tres deidades.
El templo Z, al oeste del templo de Ninurta, no pudo ser identificado porque la única inscripción encontrada faltó en designar el dios a quien el edificio se había dedicado. El complejo estaba encerrado dentro de murallas pesadas con dos entradas que daban al patio. En el lado sur del patio un vestíbulo conducía a la antesala y al templo. Fueron descubiertos pequeños patios con cuartos adyacentes en el lado occidental. Pocos artefactos fueron encontrados aparte de una paloma de arcilla y un figurín.
El templo de Istar de Acadia estaba en medio de casas en el Merkes, al este de la Vía Procesional. Las entradas del sur y del este conducían a través de vestíbulos a un patio abierto que tenía una noria. En el lado opuesto de la puerta oriental se encontraba la antesala con un gabinete de ladrillo que contenía una estatuilla y la sala rodeada por un largo pasadizo.
Esagila, “la Casa con la Cabeza Levantada”, el templo de Bel-Marduk, el dios patrono más importante en la sagrada Babilonia, fue descubierto en 1900 a una profundidad de 20 mts. en el montículo de Amran. Un área de 79 por 85 mts. fue excavada pero por medio de túneles se amplió la investigación. Dos estructuras rectangulares adyacentes con numerosas capillas formaban el complejo de edificios. El anexo oriental, con acceso a través de una puerta en la pared, al frente de la pared de la Vía Procesional, consistía de un patio central rectangular rodeado por cuartos aún no excavados. Un patio más pequeño rodeado por edificios sin excavar todavía se encuentra hacia el sur. Una entrada del lado occidental conducía al área principal del templo -un patio cuadrado limitado hacia el norte y hacia el sur por una hilera doble de cuartos. Al frente del patio y opuesta a la entrada, una inmensa puerta daba acceso a la antesala del santuario, llamado Ekua, que era un cuarto rectangular de 38 por 19 metros. En este santuario la estatua de Marduk pudo haberse levantado, probablemente sobre un podio elevado en el nicho de la capilla opuesto a la entrada principal. Se recuperaron recipientes de barro cocido que ostentaban la figura de arcilla de un hombre con barba, con pies de buey y con una palma en la mano. Cuáles dioses ocupaban otros cuartos es asunto de especulación a excepción, tal vez, de una capilla sola en la cual fueron descubiertos los símbolos Ea. Cuatro entradas, una de cada lado, abrían el paso hacia el área del templo, mientras que el anexo oriental tenía cinco puertas.
IV. La Vía Procesional y la Puerta de Istar. La gran Vía Procesional de 23 mts. de ancho que servía como arteria principal de la ciudad fue casi enteramente el trabajo de Nabucodonosor, aunque ya había existido anteriormente. Las capas básicas de ladrillo cubiertas con asfalto fueron revestidas con planchones de piedra caliza importada de 1 mt. cuadrado. Veredas de bloques de granito con vetas rojas de 0.55 mts. cuadrados cada uno, flanqueaban la vía. Los bordes biselados de cada piedra llevaban inscripciones señalando que Nabucodonosor había construido esta vía en honor a Marduk. La vía se extendía a través de la puerta de Istar, pasando por el palacio de Nabucodonosor hasta el templo de Marduk.
Las puertas dobles con murallas que aún permanecen a una altura ca. 12 mts. formaban un sólido bloque con puertas separadas por un patio angosto o pasadizo. Había torres que flanqueaban cada puerta. Las murallas de ladrillo azul esmaltado estaban adornadas con bueyes amarillos y blancos y dragones (sirrush) en filas alternadas. Una réplica de la puerta encontrada en una placa de oro de la tumba en el palacio de Nabopolasar presenta la entrada arqueada con 2 torres que sobresalen la muralla. Un bloque de piedra caliza inscrito entre las puertas anunciaba que la puerta había sido construida en honor de Marduk por Nabucodonosor. Más allá de la puerta, la Vía Procesional continuaba entre altas murallas defensivas de ladrillos azules esmaltados adornados con leones blancos con melenas amarillas y leones amarillos con melenas rojas, cada uno de ellos de más de dos metros de longitud.
V. El Palacio de Nabucodonosor se levantaba entre la Vía Procesional y el Eufrates, un inmenso complejo de edificios protegidos por una muralla doble y maciza. Un palacio más pequeño debajo de las ruinas, probablemente el palacio de Nabopolasar, había sido arrasado por Nabucodonosor de acuerdo con una inscripción. Cinco patios mayores descansaban dentro de las murallas. Al primero se entraba desde la Vía Procesional por una puerta en una pequeña entrada en medio de torres protectoras a través de un patio de acceso diminuto rodeado de cuartos. Hacia el norte y el sur había viviendas que eran accesibles sólo a través de estrechos pasadizos. Numerosos alabastros y moldes cilíndricos fueron encontrados cerca de las habitaciones del norte los que hicieron que Koldewey dedujera que allí estaba ubicado un centro de manufactura. Un segundo patio, al que se entraba desde el primero a través de una enorme puerta, estaba junto a unos enormes edificios. Un amplio pasaje conducía a la esquina nor-oriental de la ciudadela donde Koldewey excavó catorce celdas similares en tamaño y forma, una que contenía una noria, todas rodeadas por una fuerte pared Koldewey creía que aquí estuvo el sitio de los jardines colgantes con su sistema de irrigación. Como su hipótesis no ha sido aceptada, la ubicación de la maravilla legendaria es aún desconocida.
Más allá del segundo patio estaba el patio central, rodeado por fuertes murallas y al que se entraba a través de una gran puerta, y se distinguía por un estanque de agua, aunque este puede haber sido del período persa. Hacia el norte había 2 habitaciones mayores, una con 2 patios, la otra con 4 patios. Hacia el sur estaba el cuarto del trono revestido de blanco (17 por 52 mts. ) con una entrada central flanqueada por 2 puertas. El nicho de doble fondo opuesto a la puerta principal, que se creía era el sitio del trono, sería visible desde el patio. La fachada de loseta esmaltada exterior presentaba columnas amarillas y capiteles de azul brillante, conectados por una serie de capiteles, en cuya parte superior tenían un friso de palmas dobles de color blanco contra un fondo azul oscuro. El conjunto estaba bordeado por una banda de cuadros alternados de losetas amarillas, negras y blancas. Al oriente del patio central había 2 patios más, ambos de tamaño grande rodeados de edificios.
Fragmentos de losetas unidas mostraron motivos de escorpiones, leones, aves, serpientes y panteras. Se encontraron restos de las puertas de cedro cubiertas con umbrales de bronce y una inscripción indicando que Nabucodonosor había importado el cedro del Líbano.
Los artefactos incluían una estela hetea de dolomita con un grano tosco que representaba al dios de la temperatura, una figura de basalto de un león acosando a un hombre y una estela que representaba al gobernador local presentándose ante Istar y Adad, la restauración del canal Sukhi, el despliegue de una ciudad y la plantación de palmeras dátiles en las cercanías de Khabur en el Eufrates.
VI. El Ziggurat de Babilonia, E-temenan-ki, “la casa del fundamento del cielo y de la tierra”, excavado en el Sachn entre 1908 y 1911 era un vasto complejo de más de 150.000 mts. 2 rodeado por una pared casamata. Torres ornamentales adornaban las paredes interiores y las 10 entradas elaboradas, 2 al norte, 2 al oriente, 2 al occidente y 4 al sur, cada una con patios interiores que conducían hacia el interior. Dentro de los períbolos había tres divisiones, un patio con numerosas casas pequeñas hacia el norte y un largo patio occidental y el patio principal del ziggurat y otros grandes edificios.
El ziggurat mismo puede datar del tercer milenio. Después del sitio de Senaquerib fue restaurado por Nabopolasar y Nabucodonosor sólo para ser destruido por Jerjes. Koldewey encontró que la estructura era una inmensa masa de adobe asentada sobre capas de asfalto y estera, con una concha exterior de ladrillo cocido. La base medía ca. 100 mts. por cada lado, pero es imposible determinar cómo era la estructura. Unas escaleras en ángulo recto hacia el sur indicaban una entrada y Koldewey, basándose en el plano conocido de Ur, lo reconstruyó, añadiendo dos escaleras que flanqueaban las escaleras centrales. Hay poca duda de que ésta fue la torre de Babel mencionada en Génesis 11:1–9. Véase BABEL, TORRE DE.
VII. El Puente. Los 7 pilares del famoso puente que se extendía sobre el Eufrates y unía las dos secciones de la ciudad fueron excavados. Construidos de ladrillo pequeño asentado en asfalto, cada pilar medía 21 mts. de largo y 9 mts. de ancho y estaban colocados a intervalos de 9 mts. La puerta hacia el puente estaba en una inmensa muralla protectora entre la tierra y el primer pilar del río.
VIII. Babilonia y la Biblia. Numerosas referencias bíblicas a Babilonia tienen que ver con el período de subyugación de Judá por Nabucodonosor (por ej. 2 R. 17-25; 2 Cr. 36; Jer. 20-51; Ez., etc.). Otros pasajes son más generales. La torre de Babel (Gn. 11) está seguramente asociada con el ziggurat de Babilonia. En el Apocalipsis de Juan, Babilonia es un símbolo escatológico.
Contribuciones muy limitadas han resultado de la excavación misma y muy poco del material de la primera dinastía ha tenido importancia directa con el estudio de la Biblia. Los intentos de asociar Amrafel (Gn. 14:1) con Hamurabi han sido abandonados. Las tabletas de la primera dinastía que tratan del arriendo de un buey o del arriendo de un campo por un cierto Abarama, hijo de Awel-Istar, obviamente no se refieren al Abraham de la Biblia. Abarama y Abraham son, esencialmente, el mismo nombre, lo cual demuestra que el nombre bíblico no necesita ser considerado como un nombre acuñado (“padre del pueblo”) sino que representa una nomenclatura común en el antiguo Cercano Oriente.
Los textos de las dos primeras dinastías son importantes para el estudio del problema Sa.Gaz-Hab/piru. Uno se refiere a la provisión de vestidos para los mercenarios *Habiru y el otro, una carta escrita por Hamurabi, menciona el sobrevedor de Sa.Gaz. Al presente no hay manera de relacionar estas referencias con los hebreos de la Biblia.
De significado más directo son los materiales del período neo-babilonio tales como la tableta de Joacim. En las ruinas de los edificios fortificados de la ciudadela real, identificados como los jardines colgantes de Nabucodonosor, fueron halladas unas trescientas tabletas de arcilla que datan de 595 a 570 a. de J.C. Muchas contenían listas de raciones para los cautivos de Egipto, Askalón, Fenicia, Siria, Cilicia, Lydia, Elam, Media, Persia y Judá, que incluían productos como el aceite y la cebada. A menudo se designa el status u oficio del recipiente. Una tableta, que medía ca. 8 por 15 cms. , rota en 3 pedazos, se refería al rey Joacim de Judá como “Yaukin, rey de Yahud”, y menciona sus 5 hijos y otros cautivos judíos. Esta tableta, fechada en el año 592 a. de J.C. deja en claro que aun en el exilio Joacim era considerado como el monarca judeo.
El Cilindro de Ciro, un barril de arcilla cocida de ca. 23 cms. de largo, registra las conquistas de Babilonia por Ciro de Persia. A pesar de la pérdida de varias líneas por roturas, el relato principal está claro. Habiendo planteado los problemas encontrados por los sacerdotes babilónicos en el rey Nabonido, el texto habla de Marduk, quien buscaba un hombre justo, pronunciando el nombre de Ciro y así destinándolo a ser el gobernador del mundo. Babilonia fue tomada sin batalla y Ciro fue bien recibido por el pueblo. Por edicto real fueron puestos en libertad los cautivos y se les permitió regresar a sus tierras de origen, a la vez que sus santuarios fueron restaurados y los objetos de culto reintegrados a sus lugares.
Mucho de lo que se relata en el cilindro puede estar relacionado con las narraciones bíblicas. Isaías 44:24-28; 45:1-6 proclama las acciones de Ciro como el cumplimiento de la voluntad de Jehová, sea que Ciro se diera cuenta o no de ello (45:4). Bajo el decreto de regreso, algunos judíos volvieron a Jerusalén y debido al interés y ánimo de Ciro en la restauración del altar, el templo de Jehová fue reconstruido (2 Cr. 36:22 y sigtes., Esd. 1).
Una tableta, conocida como la *Crónica babilónica que cubre la historia del período entre los años 605 y 594 a. de J.C. , tiene importancia para determinar la fecha de la caída de Jerusalén. Anota la derrota de Nínive por los babilonios y medos en el 612 y delínea las narraciones egipto-babilonias hasta la batalla de Carquemis en 605 (véase Jer. 46:2) cuando el faraón Neco fue derrotado por Nabucodonosor, el príncipe heredero de Babilonia. El relato registra la conquista de Siria y Palestina (2 R. 24:7). Nabopolasar murió el 15 de agosto y para el 7 de septiembre Nabucodonosor había sido elevado al trono. Se registra el pago de tributo por reyes de la tierra de Hatti, la cual incluiría a Judá y posiblemente Joacim estuvo entre los contribuyentes (2 R. 24:1). La derrota de Egipto por los babilonios en el año 601, debidamente registrada en la tableta, puede haber animado a Joacim a rebelarse. Después de haber atacado a los árabes en Cedar (Jer. 49:28–33) Nabucodonosor se movilizó sobre Jerusalén iniciando el sitio el 18 de diciembre de 598 a. de J.C. El 16 de marzo de 597 la ciudad capituló y habiendo instalado un rey “títere” Nabucodonosor se retiró llevando consigo muchos cautivos y grandes tributos (2 R. 24:10–17). No hay duda que la referencia indica la captura de Joaquín y la instalación de Zedequías como el nuevo monarca. El cronista informa de otras incursiones sobre la tierra de Hatti pero termina antes de la revuelta de Zedequías.
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