ASIRIA
Asiria propiamente era el país ubicado en la parte superior de la llanura de Mesopotamia que limitaba al norte y al este con Armenia (el antiguo Urartu) y al oeste con el desierto sirio y al sur con Babilonia. Sus grandes ciudades *Asur y *Nínive estaban ubicadas a lo largo de la parte central del río Tigris (el Hidekel de Gn. 2:14). En el clímax de su poder, durante los siglos VIII y VII a. de J.C. , el imperio asirio comprendía Anatolia del Sur, Cilicia, Siria, Palestina, Elam, Media, Babilonia y partes de Arabia.
Los orígenes raciales de los primeros habitantes de Asiria son desconocidos, aunque se sabe que los sumerios habían estado en Asur desde el año 2900 a. de J.C. Cerámica prehistórica ( ca. 5000–3000 a. de J.C. ) ha sido encontrada en ciudades asirias como Asur, Nínive y Cala.
Emigrantes de Babilonia fundaron las ciudades de *Asur, *Nínive y *Cala de acuerdo con Génesis 10:11, 12. La cultura posterior asiria estuvo en deuda en gran parte tanto con los sumerios como con los acadios semíticos con sus influencias desde el sur. Otros elementos de la cultura asiria vinieron desde los desiertos del oeste y de la parte montañosa del norte. Se sabe que el constructor del imperio semítico, *Sargón de Acad, había ocupado Nínive ( ca. 2350 a. de J.C. ) y los príncipes asirios entraron en comercio con Capadocia en el Asia Menor durante los siglos XVIII y XIX a. de J.C. (véase las tabletas capadocias).
El poder asirio creció bajo el gobernador amorreo Samsi-Adad I (1813–1781 a. de J.C. ), cuyos hijos Yasma-Adad y Zimri-Lim gobernaron el estado amorreo de *Mari. Por las cartas de Mari sabemos que Samsi-Adad era contemporáneo y rival de Hamurabi, el legislador de Babilonia. Bajo el influjo de los *hurrianos en Mesopotamia, Asiria sufrió un período de declinación. Durante el siglo XV a. de J.C. Asiria fue vasallo de *Mitanni y solamente hasta que Mitanni fue subyugado por los heteos, Asiria fue libre para convertirse nuevamente en un estado fuerte e independiente.
Bajo Asur-ubalit I (1365–1330 a. de J.C. ), cuya correspondencia con Akhenatón ha sido conservada en las *Cartas de Amarna, Asiria reconquistó su poder. Las rutas del comercio del norte fueron nuevamente abiertas a Asiria. Ciertos territorios lejanos del oeste tales como Carquemis, perdidos desde los días de Samsi-Adad fueron recuperados durante el reinado de Arik-denilu (1319–1308 a. de J.C. ) y Adad-Nirari I (1307–1275 a. de J.C. ).
Salmanasar I (1274–1245 a. de J.C. ) era un guerrero vigoroso que peleó con las tribus iraníes en el campo montañoso oriente de Asiria y los horreos de Hanigalbat hacia el noroeste. Su hijo, Tukulti-Ninurta I (1244–1208 a. de J.C. ) determinó dominar Babilonia así como Asiria y en el proceso devastó a Babilonia. Después de Tukulti-Ninurta, la expansión asiria fue detenida por espacio de un siglo.
El siguiente gobernador asirio fuerte fue Tiglat-pileser I (1115–1077 a. de J.C. ) quien emprendió campañas hacia el norte hasta el mar Negro y el lago Van, hacia el sur hasta Babilonia y hacia el oeste hasta el Mediterráneo donde recibió tributos de Biblos, Sidón y Arvad en la costa fenicia. Después de Tiglatpileser, la presión ejercida por los arameos mantuvo a Asiria bajo control por un siglo y medio cuando Asur-nasir-pal II restauró su poder.
Una nueva dinastía asiria se inició con Tukulti-Ninurta II (890–885 a. de J.C. ) cuyo hijo *Asur-nasir-pal II (885–860 a. de J.C. ) empezó la política de presionar sobre el oeste. Las ciudades-estados de Siria y Palestina fueron mantenidas bajo tributo y los asirios buscaron controlar las rutas hacia Egipto y hacia el mar. Al mismo tiempo, Asiria había asegurado el control de los pasos por las montañas del norte para detener invasiones y así sofocar cualquier revuelta babilónica que pudiera surgir.
Bajo Salmanasar III (859–824 a. de J.C. ), las tácticas de Asur-nasir-pal se continuaron, y Asiria gobernó el territorio que comprendía Armenia hasta el Golfo Pérsico, Media hasta la costa Siria, incluyendo Cilicia y el sur del Asia Menor. En el año 857 a. de J.C. , Salmanasar tomó la ciudad de Carquemis lo que hizo que se confrontara con una coalición de ciudades-estados que determinaron resistir las usurpaciones asirias. En el año 853 a. de J.C. , una batalla fue sostenida en *Karkar, en la cual Acab de Israel suplió dos mil carros y catorce mil hombres (de acuerdo con los anales asirios). Aunque Salmanasar cantó victoria prematuramente, la batalla fue irresoluta. Para el año 841 a. de J.C. , sin embargo, la coalición se había roto y Salmanasar fue capaz de controlar el territorio de Hazael, aunque la ciudad de Damasco no fue tomada. Salmanasar continuó hacia el oeste alcanzando el río Dog, en el Líbano, donde recibió tributo de los estados de Tiro y Sidón y de Jehú de Israel. Este evento, no registrado en la Escritura, está registrado y representado en el *Obelisco Negro de Salmanasar.
Samsi-Adad V (823–810 a. de J.C. ) se ocupó en gran parte de aplicar las revueltas de las provincias orientales. Después de un corto reinado murió, y su viuda Sammuramat (la legendaria Semiramis) actuó como regente hasta el año 805 a. de J.C. cuando su hijo Adadnirari III llegó a ser rey.
Durante una breve tregua en el dominio asirio en el Asia occidental, el gobernador arameo, Hazael de Damasco, buscó construir su imperio per subyugar a Israel y otros estados. Cuando Adad-nirari atacó a Hazael (804 a. de J.C. ) eso pareció una bendición a los pequeños estados del Asia occidental, ya que trajo alivio a la presión de los arameos. Adad-nirari en sus anales afirma que recibió tributo de Hatti (Siria del norte), Amurru (Siria oriontal), Tiro, Sidón, la tierra de Omri (Israel), Edom y Filistia hasta el Mediterráneo. Joás de Israel fue capaz de recuperar el territorio que se había perdido anteriormente a Hazael (2 R. 13:25).
La presión asiria sobre Damasco continuó bajo Salmanasar III (781–772 a. de J.C. ). Jeroboam II tomó ventaja de esta política asiria y fue capaz de extender los límites de Israel hasta el norte incluyendo el valle de Beq’a (2 R. 14:25–28).
Al comienzo del reinado de Tiglatpileser III (745–727 a. de J.C. ), él tomó el trono de Babilonia bajo el nombre de Pulu o Pul (2 R. 15:19; 1 Cr. 5:26). Entre las revueltas que había apaciguado estaba una organizada por “Azariau de Yaudi” en alianza con Hatmat. Es tentador ver en este nombre el Azarías bíblico (una variante del nombre Uzías) de Judá. Había una pequeña ciudad sobre el norte de Siria llamada Yaudi y es probable que el rey de ese estado sea el mencionado, aunque el rey de Judea no puede ser totalmente ignorado. Los anales de Tiglat-pileser contienen la afirmación de que él recibió tributo de Manahem de Israel (compárese con 2 R. 15) y de Hiram de Tiro —un descendiente del Hiram perteneciente al Tiro davídico y salomónico.
Para el año 732 a. de J.C. Tiglatpileser había capturado Damasco y había puesto fin al entonces poderoso estado arameo que tenía allí su centro. sus anales también nos dicen que él reemplazó a Peka, el asesino de Pekahiah, hijo de Manahem por ’Auzi (Oseas, 2 R. 15:30). Los asirios avanzaron hasta la costa fenicia, a través “del límite de Israel” hasta Gaza, cuyo rey huyó a través del arroyo el-Aris hasta Egipto. Acaz de Judá se alió con los reyes de Amón, Maob, Edom y Askalón para pagar tributo a los asirios en lugar de correr el riesgo de un combate.
Mientras Damasco era una amenaza potencial a Asiria, su rey Rezín se alió con Peka de Israel en un esfuerzo para remover a Acaz de Judá y poner un rey antiasirio en el trono de Judá (Is. 7). Acaz sin duda buscó ayuda de Tiglat-pileser cuando su trono fue amenazado. Tal ayuda hubiera venido muy pronto. Sabemos que Israel fue atacado, Azor destruido (2 R. 15:29) y muchos fueron llevados al exilio. Aun Acaz fue sometido a Tiglat-pileser y leemos de las innovaciones religiosas que tuvieron lugar como resultado de la influencia asiria o de su presión (compárese 2 R. 16:10).
Salmanasar V (727–722 a. de J.C. ), hijo de Tiglat-pileser III, continuó la campaña en el occidents de Asia. Oseas de Israel aceptó el consejo de sus cortesanos proegipcios y rehusó pagar tributo a Salmanasar, esperando que Egipto lo ayudaría en el caso de un ataque. El ataque vino, ya que Salmanasar sitió Samaria, y la capital israelita cayó ante los asirios tres años después. Durante el sitio, Salmanasar evidentemente murió ya que Sargón II (722–705 a. de J.C. ) se atribuye haber tomado la ciudad y haber deportado 27.270 personas, colocándolas en las provincias orientales de su imperio.
Sargón fue un gobernador vigoroso. Después de la caída de Samaria (722 a. de J.C. ), derrotó a Carquemis (717 a. de J.C. ), saqueó Asdod y Gat (715 a. de J.C. ) y condujo ataques en sus tribus en el lago Van (714 a. de J.C. ). Al comienzo de su reinado invadió Elam (720 a. de J.C. ) y saqueó Susa. Una década más tarde sometió a Marduk-apal-iddina II (el Merodac-baladán) quien intentó organizar una Babilonia independiente en los pantanos a la cabecera del Golfo Pérsico. Sargón edificó un gran palacio en *Khorsabad cerca de Nínive pero murió antes de poder terminarlo.
Senaquerib (705–681 a. de J.C. ) pasó los primeros años de su reinado aplacando las revueltas que siguieron a la muerte de su padre Sargón. Marduk-apal-iddina tomó el trono de Babilonia (703–701 a. de J.C. ) y Senaquerib tuvo que juntar todas sus fuerzas para desalojarlo. En el proceso, la ciudad de Babilonia fue saqueada y Marduk-apal-iddina huyó a Elam y allí murió.
Cuando los problemas en el lado oriental de su imperio se resolvieron, Senaquerib marchó hacia el occidente en el año 701 a. de J.C. , sitió Sidón y marchó por la costa mediterránea hasta *Askalón. Fue probablemente en esta época que sitió *Laquis. El sitio de Laquis (véase 2 R. 18:13, 14) está representado en unos bajos relieves deicubiertos en el palacio de Senaquerib en Nínive.
Las Escrituras son claras en decir que Ezequías de Judá pagó tributo a Senaquerib —300 talentos de plata y 30 talentos de oro (2 R. 18:14–16). Los anales de Senaquerib hacen alarde del tributo recibido de Ezequías. Fue probablemente refiriéndose a la misma campaña que más tarde Senaquerib alardea en sus anales: “En cuanto a Ezequías, el judío, lo encerré como un ave en su jaula” (léase 2 R. 18:17–19:9). Tanto la Biblia como los anales asirios afirman que el sitio fue levantado y que Senaquerib se retiró sin castigar a Ezequías por su rebelión (2 R. 19:35). La Biblia atribuye la liberación de Ezequías a la intervención milagrosa de Dios. Una declaración de Herodoto se ha interpretado como diciendo que la causa secundaria pudo haber sido un ataque de peste bubónica en el campamento asirio (véase Herodoto ii. 141). De acuerdo con la narración babilónica posteriormente fue asesinado por su hijo. La Biblia (2 R. 19:37) menciona dos hijos que asesinaron a su padre, mientres éste adoraba en el templo de Nisroc —posiblemente el templo de Nusku o Ninurta en Nínive.
Senaquerib, el soldado, fue también constructor. Además de sus extensos palacios, templos y puertas de entrada fue responsable por el acueducto Jerwan (véase Acueducto) que suplió el agua para la irrigación de los grandes parques alrededor de Nínive. Fueron usados prisioneros de guerra en la construcción de estos proyectos.
Esar-Haddon (680–669 a. de J.C. ), Príncipe de la Corona y Virrey de Babilonia bajo Senaquerib, tuvo que aplacar las revueltas resultantes de la muerte de su padre antes de poder gobernar efectivamente el imperio. Babilonia y Elam le dieron problemas así como las tribus del norte. Tiraka, de Egipto, soñó con que su tierra volviera a gozar de las glorias perdidas y animó a las ciudades- estados del oeste de Asia a rebelarse. Cuando Baal de Tiro rehusó pagar tributo, Esar-Haddon atacó. Abdi-Milki, de Sidón, también siguió el consejo de Tiraka y sufrió un sitio de tres años (676–673 a. de J.C. ). De acuerdo con sus anales, Esar-Haddon reclamó tributo de “Baal de Tiro, Quemos-gabri de Edom, Musuri de Moab, Sili-Bel de Gaza, Metinti de Askalón, Mili-asapa de Gabal … Ahi-Milki de Asdod …”
Dándose cuenta de que muchos de sus problemas en Asia occidental debían atribuirse a Tiraka, Esar-Haddon invadió Egipto en el año 672 a. de J.C. e instaló gobernadores asirios en Menfis y Tebas. Con sabiduría política, Esar-Haddon reunió a sus estados vasallos y proclamó a su hijo Asurbanipal como Príncipe heredero de Asiria, y a Samas-sum-ukin como Príncipe heredero de Babilonia. Fue así como él buscaba detener las revueltas acostumbradas que se verificaban cuando un nuevo gobierno subía al poder.
Sin embargo, los planes de Esar-Haddon encontraron obstáculos. Tiraka causó problemas en Egipto y Esar-Haddon decidió rendir a los egipcios a sus pies. Yendo rumbo a Egipto, Esar-Haddon murió en Harán. Le tocó a su hijo, Asurbanipal (679–627 a. de J.C. ) —famoso en la leyenda como Sardanápolis— marchar contra Tiraka. Después de tres dures campañas y del saqueo de Tebas (el “No” o No-Ammon” de Nahum 3:8) en el año 663 a. de J.C. , el control de Egipto estuvo nuevamente en manos asirias.
La rebelión continuó, sin embargo, en otros lugares. Esar-Huddon peleó en Tiro, Arvad y en Cilicia. Gyges de Lidia envió emisarios a Nínive en busca de una alianza con Asiria, pero este fue el único aspecto atractivo en un cuadro totalmente oscuro. Los medos amenazaban en el oriente y en el año 652 a. de J.C. , Samas-sum-ukin llevó a los babilonios a otra revuelta. Asurbanipal volvió su atención hacia Babilonia, la cual saqueó en el año 648 a. de J.C. *Susa, la capital de Elam que había sido su aliada, fue saqueada en el año 639 a. de J.C.
Los problemas asirios en el oriente dieron al Asia occidental un períod de descanso. Josías estuvo en libertad para llevar a cabo sus reformas y continuar una política independiente en Judá. Egipto, nuevamente independiente, buscó unir las ciudades-estados de Siria y Palestina en una coalición antiasiria.
Los registros de las dos siguientes décadas son escasos y no existe certeza alguna concerniente a la fecha de la muerte de Asurbanipal. Los escitas se movilizaron hacia el área media del Eufrates y el poder medo creció en el oriente. En el año 625 a. de J.C. los asirios fueron expulsados de Babilonia. En ese entonces, los babilonios y los medos unieron sus fuerzas y cautivaron a Asur (614 a. de J.C. ) y a Nínive (612 a. de J.C. ). Sin-sar-iskan, hijo de Asurbanipal, pereció en las llamas de Nínive y las capital asiria fue rápidamente movida a Harán donde Asur-ubalit resistió por dos años. Los egipcios bajo el faraón Neko, deseando ahora ayudar a la debilitada Siria contra el nuevo gigante, Babilonia, llegaron demasiado tarde para impedir que Babilonia y los escitas aliados tomaran Harán y de esa manera ocasionaran el fin de la historia asiria.
Los reyes asirios eran gobernadores absolutos. No eran deificados como lo fueron los faraones egipcios, pero el rey de Asiria era considerado como un agente en la tierra del dios nacional Asur. El rey era, además, sacerdote principal de Asur y comandante de los ejércitos de Asiria. En tiempos de paz tenía la responsabilidad de planear el bienestar del pueblo. Los gobernadores provinciales y de distritos cobraban y enviaban los impuestos y tributos a la capital en Nínive.
La ley asiria dependía en gran parte de los antiguos códigos sumerios y babilonios, pero mostraba una severidad mayor y un nivel cultural más bajo que el *Código de Hamurabi. Los negocios se hacían a través de acuerdos escritos y las disputas eran resueltas por las cortes.
El Código de Ley de la Asiria Media fue descubierto por los arqueólogos en el antiguo sitio de *Asur, desde 1903 hasta 1914. No se conservó en una estela como el Código de Hamurabi, sino en tabletas de barro, algunas de las cuales estaban demasiado quebradas. Las tabletas datan del tiempo de Tiglat-pileser I (1115–1077 a. de J.C. ), pero las leyes mismas venían probablemente del siglo XV a. de J.C.
Como representante del dios Asur, el rey declaraba guerras santas contra aquellos que no reconocían su soberanía. La maquinaria de guerra asiria fue la más cruel que el mundo ha conocido. El ejército incluía una fuerza de carros muy bien entrenados, arqueros, lanceros y honderos. Rampas y arietes eran usados para capturar ciudades amuralladas y el botín de los pueblos capturados incluía la gente tomada como esclava que iría a Nínive a trabajar en la capital asiria. Gobernadores hostiles fueron algunas veces empalados o despellejados vivos como una advertencia a otros rebeldes potenciales.
La religión de Asiria era similar a la de Babilonia y a la de otras naciones semíticas antiguas. Aunque Asur era la deidad a quien Asiria era devota —los asirios son, por definición, “la gente de Asur” — otras deidades tenían intereses que no podían ser olvidados. Anu y Adad tenían templos en Asur; a Istar, la diosa de la guerra y del amor, se le concedía especial adoración en Nínive. Nabú, el dios de la sabiduría y patrono de las ciencias, tenía altares en Nínive y en Calah. La diosa luna, Sin, honrada desde la antigüedad por los sumerios en Ur, era todavía la patrona de la Harran asiria. Minurta, dios de la guerra y de la cacería, era adorado en Calah.
BIBLIOGRAFIA: Georges Contenau, La Civilisation d’Assur et de Babylone, Payot, Paris, 1937. Georges Contenau, Everyday Life in Babylon and Assyria, Edward Arnold, London, 1954. Jorgen Laessoe, People of Ancient Assyria, Barnes and Noble, New York, 1963. Sabatino Moscati, Ancient Semitic Civilizations, Elek Books, London, 1957. André Parrot, The Arts of Assyria, Golden Press, New York, 1961. A. T. Olmstead, History of Assyria. Charles Scribner’s Sons, New York, 1923. A. Leo Oppenheim, Ancient Mesopotamia: Portrait of a Dead Civilization, University of Chicago Press, Chicago, 1964. Robert W. Rogers, A History of Babylonia and Assyria, 2 vol, Eaton and Mains, New York, 1901. Georges Roux, Ancient Iraq, George Allen and Unwin, London, 1964.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.