ALEJANDRIA
Alejandro Magno fundó la ciudad de Alejandría en el sitio de Rakotis, Una pequeña villa egipica en costa nordoeste del delta egipico cerca de la Alejandría de más éxito entre las muchas que Alejandro estableciera portodo el Cercano Oriente. La Alenjandría egipcia tenía 6 kms. de largo, construida con calles que se cruzaban en ángulos rectos. Columnatas adornaban sus calles principales. A fin de preservar lo mejor de la cultura helenística, Alejandro animó a los griegos a radicarse allí. La poblacíon de la ciudad, sin embargo, continuó teniendo un substrato egipcio, y pocos años más tarde un numeroso e influyente elemento judío se instaló en el sector noreste. Esta mezcla de griegos, judíos y egipcios hizo de Alejandría la ciudad más cosmopolita del mundo antiguo.
Localizada en un estrecho istmo entre el mar Mediterráneo y el lago Mareotis, Alejandía llegó a ser en poco tiempo un puerto principal del Mediterráneo. A los 30 años de su fundación (332 a. de.J.C.) llegó a ser la capital tolemaica de Egipto (304–30 a. de J.C. ). Al mismo tiempo, Alejandría sirvió como centro literario y clentífico del mundo griego.
Tolomeo I (Soter) no sólo hizo del Alejandría su capital, sino que también estableció una biblioteca y un museo el la ciudad. Bajo su sucesor, Tolomeo II (Filadelfo) la biblioteca se amplió y Alejandría fue el centro educativo sin rival en el Oriente. Una leyenda afirma que Tolomeo Filadelfo fue quien hizo los arreglos para la traducción del Antiguo Testamento agriego. Aunque la iniciativa fue tomada probablemente por la comunidad judía de Alejandría, es también cierto que las escrituras judas se incorporaron a la gran biblioteca de Alejandra.
Muchos de los grandes nombres de la antigüedad estuvieron asociados con la biblioteca de Alejandría. Su primer bibliotecario fue Zenodato de Efeso quien hizo una especialización: la clasificación de poesía. Calímaco, poeta, clasificó, arregló y rotuló una biblioteca que catalogaba a cientos de miles de manuscritos. Eratóstenes, Estrabón, Hisparco, Arquímedes y Euclides se encuentran entre los eruditos que usaron sus servcios. La biblioteca, que se dice tenía 750.000 volúmenes, fue destruida durante el sitio de Alejandría por César.
Tolomeo II (Filadelfo) empleó a un notable arquitecto, Sostrato de Onido, para que construyera un faro en una isla cerca de la costa de Alejandría. El Faro, como fue llamado, hace gala de una variedad de diseños arquitectónicos y ha sido catalogado como una de las maravillas del mundo antiguo. El nivel más bajo tenía la forma de un rectángulo, el segundo nivel de un octásgono, y el nivel superior de un círculo con un chorro de luz amplificado por un espejo que enviaba sus destellos hacia el mar. Sus 136 mts. de altura lo hacen comparable en tamaño a un rascacielos de 36 pisos de tiempos modernos.
Otra hazaña de ingeniería fue el heptastadión, una calzada que unía la isla con Alejandría. La calzada, construida por Tolomeo Soter o por Tolomeo Filadelfo, formaba dos puertos: uno orientado hacia el oriente, principalmente usado por las pequeñas naves egipcias; y el puerto occidental, más grande, que llevaba el nombre Eunostos, el cual estaba protegido por un muelle. Aquí las embarcaciones de todo el mundo mediterráneo traían sus mercaderías a Alejandría.
Uno de los edificios más bellos del mundo antiguo fue el Serapeum, construido en Alejandría por Tolomeo Soter. El Serapeum fue construido para albergar la estutua de un dios de Sinope que los egipcios llamaban Osiris—Apis o Serapis. Eventualmente, el templo fue llenado con estatuas y otras obras de arte, y tenía una biblioteca de trescientos mil manuscritos propios. El Serapeum fue destruido por Teófilo, patriarca de Alejandría durante el reinado de Teodosio II. Teófilo era intolerante con la naturaleza pagana del Serapeum ya que se creía un guardián del cristianismo verdadero. La biblioteca fue quemada por otro reformador religioso, ’Anur ibnel– ’Asi, el comandante árabe bajo el califa Omar (641 d. de J.C. ). La leyenda cuenta que se le rogó a Omar que no destruyera la biblioteca, a lo que él replicó:
Si estos escritos de los griegos están de acuerdo con el libro de Dios, son innecesarios y no hay necesidad de preservarlos, si están en desacuerdo son perniciosos y deben ser destruidos. Losm volúmenes de papel y pergamino fueron entonces distribuidos a los 4.000 baños públicos se la ciudad, y de dice que sirvieron de combustible para calendar dichos baños por 6 meses.
Después del período tolemaico, Alejandría tuvo una azarosa historia. En el 48 a. de J.C. , César desembarcó sus tropas, 4.000 en total, en la famosa isla:
Yo inmediataente embarqué algunas tropas y las desembarqué en Pharos. La isla de Pharos da su nombre al faro, un gran milagro de ingeniería y en tamaño. Yaciendo opuesto a Alejandría, forma un lado del puerto y los primeros monarcas la habían conectado con la ciudad por medio de una calzada angosta. El canal (del puerto) es tan angosto que alguien que controle Pharos puede cerrar el puerto a la navegación de cualquier parte. Esta perspectiva alarmante me decidió… a desembarcar las tropes en la isla, movimiento que nos asegura el positivo arribo de comida y refuerzos, los cuales han sido ordenados por las provincias vecinas (Commentaries, traducción de Warrington).
Aunque César destruyó la gran biblioteca alejandrina, Marco Antonio la reconstruyó y le dio a Cleopatra 200,000 volúmenes, los cuales trajo desde Pérgamo. La biblioteca allí había sido construida por Eumenes II en el 197 a. de J.C.
Después de la derrota de Cleopatra en la batalla de Accio (31 a. de J.C. ), Alejandría cayó ante Octavio, quien más tarde sirvió como emperdaor romano Augusto. Egipto fue colocado bajo control romano y estuvo sujeto a un prefecto romano.
Con la desintegración del poder romano en el Oriente, Alejandría cayó bajo manos de Cosroes de Persia, 619 d. de J.C. Sin embargo, el poder persa duró muy poco. El Islam estaba en marcha y ’Amr ibn el–’Asi tomó la ciudad en nombre de Omar en 641 d. de J.C. Los conquistadiores musulmanes cambiaron su capital a El Cairo, en la cabecera del delta y Alejandría decayó en importancia. Al tiempo de la conquista, Aljandía tenia una población de 300.000 habitantes que fue decreciendo progresivamente has que a principios del siglo XIX sólo había unas 12.000 personas allí. Durante el siglo XIV el canal del río Nilo se obstruyó con los aluviones y esto aceleró la declinación de Alejandría. El canal se abrió nuevamente bajo Mahoma Alí en el siglo XIX, y hoy la ciudad ha crecido hasta tener una población de un millón y sirve una vez más como el puerto principal de Egipto.
BIBLIOGRAFIA: A. Weigall, “The Alexandria of Antony”, Wonders of the Past, II, 1924, págs. 477–90. E. M. Forster, Pharos and Pharillon, New York: Alfred A. Knopf, 1962.
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