Vidriera
También denominadas vitrales, hacen su irrupción en la arquitectura cristiana tras la introducción del gótico. La nueva distribución de cargas permite liberar a los muros de la mayor parte de su función portante y abrir grandes vanos que se cubren con vidrieras, transformando completamente el ambiente un tanto lóbrego de las antiguas iglesias románicas en un espectáculo de luz multicolor, del que han quedado bellísimas muestras en las grandes catedrales europeas.
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