Unión Misional del Clero
Es una Obra Pontificia que tiene como objetivo la formación y la información misionera de todos aquellos que están llamados a guiar y animar al Pueblo de Dios.
Fue fundada en 1916 por el P. Paolo Manna, un sacerdote italiano que había sido misionero en Birmania de donde tuvo que regresar por problema de salud, constatando que, frente a las enormes necesidades pastorales de aquellas tierras, era muy escaso el número de misioneros. Por ello, dedicó el resto de su vida a recordar a todos los sacerdotes su deber de colaborar en la difusión del Evangelio.
Orientada, en un primer momento, hacia los sacerdotes diocesanos, su acción se proyectó después entre los institutos de vida consagrada, sociedades de vida en común, institutos seculares, seminaristas e, incluso, laicos.
Fue muy importante su colaboración con Monseñor Guido Conforti, obispo de Parma y fundador del Instituto Misionero de San Francisco Javier, cuyos miembros son conocidos como Misioneros Javerianos.
En 1916, Benedicto XV concedió su aprobación a la Unión Misional del Clero que, cuando murió su fundador en 1952, se había extendido a varios países.
Pío XII le concedió el título de Pontificia en 1956 y amplió el campo de su actuación a los religiosos y religiosas, tanto de vida activa como contemplativa.
En la actualidad, está integrada en la institución conocida como Obras Pontificias Misionales, aunque conserva su propia autonomía y sigue desarrollando su ingente labor entre miles de sacerdotes y religiosos.
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