Témporas
Los tres días de penitencia que se celebraban al comienzo de cada estación del año. Eran días de ayuno y abstinencia.
Para algunos era una costumbre judía que mantuvo la Iglesia, mientras que para otros guardan relación con las celebradas por los romanos al principio de la siega, de la vendimia y de la siembra de los campos.
En la liturgia cristiana mantuvieron ese carácter de petición por los frutos de la tierra y de acción de gracias.
Actualmente, se mantienen las témporas correspondientes al comienzo del invierno que suelen celebrarse a principios de octubre. Se han reducido a un solo día, aunque se aconseja que, siempre que sea posible, se celebren los tres días tradicionales y que uno de ellos tenga carácter penitencial con celebración comunitaria del Sacramento de la Penitencia.
Según una antigua costumbre, se conferían las Sagradas Órdenes el sábado de témporas, especialmente en las de invierno. Cuando se celebraban fuera de este tiempo se hablaba de órdenes extratemporales.
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