Sacramental
Son signos sagrados, con los que, imitando de alguna manera a los sacramentos, se expresan efectos, sobre todo espirituales, obtenidos por la intercesión de la Iglesia.
Los sacramentales no confieren la gracia del Espíritu Santo, a la manera de los sacramentos, pero, por la oración de la Iglesia, preparan para recibirla y disponen a cooperar con ella. En cualquier caso, la diferencia es nítida en cuanto el origen, pues mientras los sacramentos fueron instituidos por Cristo, los sacramentales responden a una decisión de la Iglesia. Tampoco es igual la forma de comunicar la gracia: el sacramento actúa ex opere operato, y el sacramental lo hace ex opere operantis ecclesiae.
Hay sacramentales de muy diversos tipos, atendiendo a las variadas circunstancias de la vida cristiana y, en muchas ocasiones, responden a las necesidades derivadas de la cultura y la historia del pueblo cristiano en una determina región o época.
Entre los más conocidos podemos destacar las bendiciones destinadas tanto a personas como a objetos concretos. Entre estos últimos se encuentran los templos y altares, los Santos Óleos, las jocalias y ornamentos sagrados y, también, las campanas.
Son sacramentales el rezo del Santo Rosario, el Ángelus, el Via Crucis, la Señal de la Cruz, y el uso de determinados objetos como medallas o escapularios. El propio sonido de las campanas fue considerado un sacramental y, desde luego, lo son los exorcismos.
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