Reparación
El perdón de determinados pecados a través del Sacramento de la Reconciliación requiere además la reparación del mal causado. En unos casos mediante la devolución de lo robado; en otros, cuando se ha atentado contra la verdad o el honor del prójimo es obligatorio en conciencia repararlos, bien públicamente o en privado cuando lo primero no fuera posible. Si de ello se ha inferido un daño se debe también reparar físicamente o al menos moralmente.
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