Prendimiento
Los Evangelios relatan con minuciosidad el momento en el que Jesucristo, tras orar en el huerto de Getsemaní, fue detenido por los hombres enviados por los sumos sacerdotes, con la colaboración del apóstol traidor Judas Iscariote que, con el fin de que pudieran identificarlo, lo besó. Tanto San Mateo (Mt 26, 47-56), como San Marcos (Mc 14, 43-52), San Lucas (Lc 22, 47-53) y San Juan (Jn 18, 1-11) destacan este acontecimiento que dio inicio a la Pasión del Señor.
El dramatismo del momento y el significado de traición de uno de los suyos han determinado que el prendimiento haya sido fuente de inspiración para muchas obras de la iconografía cristiana y, por otra parte, haya sido adoptado como titular por muchas cofradías penitenciales de la Semana Santa.
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