Papa
Es la denominación con la que, habitualmente, se conoce al obispo de Roma, como cabeza de la Iglesia Católica. La palabra, que proviene del latín papas y del griego pa¿ppa» (páppas), era usada en la iglesia oriental para designar a obispos y presbíteros. De allí pasó a occidente y, desde el siglo VIII, es de uso exclusivo de quien está al frente de la Iglesia, por decisión del Papa GregorioVII. Hay otra explicación, en virtud de la cual sería el acrónimo de las palabras latinas Petri Apostoli Potestatem Accipiens, «El que recibe la Potestad del Apóstol Pedro». Se da la circunstancia de que también concuerda con las iniciales de Padre, Apóstol, Pontífice y Augusto. Pero las teorías son múltiples, pues también se afirma que está formada por las primeras sílabas de Padre y Pastor. Todo ello parece indicar que estamos ante intentos de adaptar una denominación importada a la realidad de su nuevo uso.
Curiosamente, los títulos oficiales del Papa han sido los de Obispo de Roma, Vicario de Cristo, Sucesor del Príncipe de los Apóstoles, Sumo Pontífice de la Iglesia Universal, Patriarca de Occidente, Primado de Italia, Arzobispo Metropolita de la Provincia de Romana, Soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano y Siervo de los Siervos de Dios. En 2006, Benedicto XVI renunció al título de Patriarca de Occidente, manteniendo el uso de los restantes.
Sin embargo, el de Papa es el de uso más popular y habitual, al igual que el del Papado como institución.
En el Código de Derecho Canónico se utiliza la denominación de Romano Pontífice para designar al sucesor de Pedro, obispo de la iglesia de Roma, cabeza del Colegio de los obispos, Vicario de Cristo y Pastor de la Iglesia universal, lo que implica otros dos títulos «Cabeza del Colegio de los Obispos» y «Pastor de la Iglesia Universal». Nadie recuerda ya otro título utilizado en el pasado el de «Padre de los Reyes» como expresión de su supuesta soberanía universal.
El Papa es elegido, desde 1179, por el Colegio de Cardenales que se reúnen en cónclave secreto, desde 1261, pocos días después de la muerte del anterior Pontífice.
El elegido obtiene la potestad plena, suprema, inmediata y universal de la Iglesia mediante esa elección legítima, por él aceptada, juntamente con la ordenación sacerdotal. Por lo tanto, si es obispo, desde el momento mismo de su elección. Si no lo es, tras ser ordenado obispo inmediatamente después de ser elegido.
En el momento de su elección, el Papa adopta un nombre, seguido del ordinal correspondiente, con el que será conocido a partir de ese momento.
Tiene su residencia en los Palacios Apostólicos, situados en la Ciudad del Vaticano. Para auxiliarle en el desempeño de sus altas misiones dispuso, en el pasado, de la llamada Corte Pontificia, suprimida por San Pablo VI, en virtud del Motu Proprio Pontificalis Domus de 28 de marzo de 1968, por el que creó la Casa Pontificia, adaptándola a los nuevos tiempos.
El símbolo por excelencia del Papado fue la tiara que dejó de usar San Pablo VI y que Benedicto XVI retiró de sus armas (Heráldica)
Junto a ella los ornamentos propios son, además de todos los que le corresponden como obispo de Roma (anillo, báculo, mitra, sandalias, guantes, tunicelas y pectoral) y como metropolitano (el palio), los que son propios del Pontífice; la falda, el subcintorium y el fanón.
Para autentificar sus documentos utiliza el llamado sello de plomo y el del anillo del pescador, que Benedicto XVI utilizaba habitualmente, al margen de su función original.
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