Misa votiva
Es la que no corresponde al tiempo litúrgico y celebra el sacerdote por voluntad o voto propio. Entre ellas se incluyen, asimismo, las que se ofician con una intención específica. Entre estas últimas, las más conocidas son la Misa de Espíritu Santo, la Misa «pro eligendo Pontifice» y las antiguas Misas de velaciones. Pero hay muchas más como las «de tiempo de guerra», «para implorar la paz», «en tiempo de peste», «por la extinción del cisma», «por los enfermos», «por los peregrinos y caminantes» o «para impetrar la gracia de bien morir». Hasta 115 Misas votivas diferentes han llegado a señalar algunos autores.
Había además algunas específicas para cada día de la semana. Así, la Misa de Ángeles o «de angelis» era para el lunes; la de Apóstoles para el martes; la de San José para el miércoles; la del Santísimo Sacramento para el jueves; la de la Pasión para el viernes; y la de la Inmaculada Concepción de María para el sábado. Los domingos y festivos no se podía celebrar misas votivas.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.