Misa tridentina
Recibe este nombre la Misa que se celebra de acuerdo con las prescripciones y rúbricas de la última edición típica del Misal Romano, anterior al Concilio Vaticano II, a raíz del cual fue promulgada por San Pablo VI, en 1970, el Novus Ordo Missae.
Fue el Papa San Pío V, de acuerdo con lo establecido en el Concilio de Trento, quien en 1570 declaró de uso obligatorio en la Iglesia de rito latino, un Misal Romano, del que se hicieron sucesivas ediciones en tiempos posteriores, introduciendo pequeños cambios. En el siglo XX aparecieron las de Benedicto XV, en 1920, y la citada de San Juan XXIII.
Tras la celebración del Concilio Vaticano II, el Papa San Pablo VI promulgó en 1970 el nuevo Missale Romanum ex decreto sacrosancti oecumenici Concilii Vaticani II instauratum, que ya representó una modificación sustancial respecto a las normas litúrgicas establecidas anteriormente para la celebración.
Ante las peticiones de algunos sectores, reacios a adaptarse a esas normas, el Papa Benedicto XVI, por medio del Motu Proprio Summorum Pontificum, promulgado el 7 de julio de 2007, señaló que el antiguo misal no había sido jurídicamente abrogado y, por lo tanto, siempre había estado permitido celebrar de acuerdo con el mismo, por lo que, todo sacerdote católico de rito latino puede utilizar indistintamente uno u otro misal. De igual forma, los párrocos acogerán «de buen grado» las peticiones formuladas por grupos estables de fieles que quieran seguir manteniendo esa tradición, asistiendo a la celebración de la Misa, en la forma que vulgarmente se denomina «preconciliar» (por el Concilio Vaticano II) o «tridentina».
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