Meditación
Dentro de los nueve grados de oración que definió Santa Teresa de Jesús, la meditación es el segundo de ellos, tras la oración vocal. Requiere un esfuerzo añadido para que, a partir de la lectura de la Palabra de Dios, se lleve a cabo una reflexión que requiere la participación de diversas facultades mentales para profundizar en su contenido en orden a la perfección espiritual.
De manera habitual se suele utilizar esta denominación para referirse a la plática que, a cargo de un sacerdote u otra persona, propicia una reflexión con participación colectiva.
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