Matronikiom
En las antiguas basílicas se daba este nombre (o el de matroneum) a la tribuna en la que se situaban las mujeres durante las celebraciones litúrgicas, en contraposición con el andron, destinado a los hombres. Sin embargo, las mujeres terminaron situándose en el lado de la Epístola de la nave mientras que los hombres lo hacían en el del Evangelio, costumbre que ha perdurado hasta épocas recientes en nuestros templos.
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