Lanza Santa
Entre las supuestas reliquias de la Pasión de Cristo que se han conservado figura la lanza con la que su cadáver fue traspasado por Longinos. El problema es que existen varias que pretenden ser la original.
Una parte de ella, llegó a Francia junto con la Corona de Espinas, como consecuencia de la venta efectuada por el rey Balduino II a San Luis, rey de Francia. Guardada en la Sainte Chapelle, desapareció durante la Revolución francesa.
Otra parte de la lanza se conserva en el Vaticano, donada al Papa Inocencio VIII por el sultán Bayaceto. Está en la basílica de San Pedro y, al parecer, era complementaria del fragmento francés.
Pero también los emperadores del Sacro Imperio Romano tenían su propia lanza que, tras numerosos avatares, terminó en el Tesoro Imperial de Viena. Otras candidatas son la existente en Echmiadzin (Armenia) y la de Cracovia, aunque esta última parecer ser una copia de la Viena.
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