Jonás
Es el quinto de los profetas menores y supuesto autor de uno de los libros proféticos del Antiguo Testamento que lleva su nombre. Aunque en el segundo libro de los Reyes se menciona a un profeta así llamado, no tiene nada que ver con el protagonista del libro que los comentaristas suelen datar a final del exilio judío a Babilonia.
El relato de esta obra gira en torno a la orden recibida por el profeta, directamente de Dios, para que viajara hasta Nínive y anunciara el castigo que iba a desencadenar sobre esa ciudad. Lejos de obedecer, huye en una nave que iba Tarsis (posiblemente en las costas de España) que ha de enfrentarse a una gran tempestad. Los marineros asustados y creyendo que ese pasajero es el causante de la desgracia lo arrojan por la borda. Engullido por un gran pez, que se suele identificar con una ballena, permanecerá en su interior durante tres días, una prefiguración del tiempo que Cristo estuvo en el sepulcro, y terminará siendo vomitado en tierra. Por segunda vez es enviado por Dios a Nínive, cumpliendo en esta ocasión el mandato, lo que da lugar a la salvación de sus habitantes tras someterse a una rigurosa penitencia. El libro, muy breve, termina con el diálogo entre el profeta y Dios que viene a poner de manifiesto la magnitud de la misericordia divina.
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