Iniciación cristiana
Con esta denominación se conoce actualmente al proceso de formación que conduce a una persona a integrarse en la comunidad cristiana, a través de los Sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía.
Este recorrido que, en los primeros tiempos de la Iglesia, se realizaba a través del catecumenado, cayó en desuso cuando el Bautismo comenzó a ser administrado a los recién nacidos, aunque siempre se mantuvo un itinerario formativo para los niños, especialmente como preparación a la Primera Comunión.
El Concilio Vaticano II restableció el catecumenado de adultos, por medio de diversos grados, en el que la Eucaristía representa la culminación de la iniciación cristiana.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.