Iglesia católica rutena
Es una de las iglesias católicas orientales en comunión con la iglesia de Roma y a la que se reconoce su autonomía.
Se trata de una iglesia peculiar por su origen y configuración. Su núcleo fundacional fueron los territorios situados en torno a los Cárpatos, la Rutenia, que tiene muchos puntos en común con Ucrania e, incluso, su idioma puede ser considerado un dialecto del ucraniano.
A partir de mediados del siglo XVII fueron surgiendo comunidades de fieles catequizados por sacerdotes católicos, procedentes de Hungría, de cuyo reino dependía la zona.
En 1771, el Papa Clemente XIV erigió la eparquía de Mukachevo, como sufragánea del primado de Hungría. Sin embargo, el país se vio sometido a las convulsiones que azotaron Europa en el siglo XX. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, la Transcarpatia con Uzhorod y Mukachevo fueron anexionadas por Ucrania. El resto pasó a depender de Checoslovaquia.
Bajo la dominación soviética, la iglesia católica rutena desapareció. La mayoría de sus fieles fueron forzados a unirse a los ortodoxos. Otros fueron deportados y un número importante escogió el camino del exilio.
Al desaparecer la URSS, la iglesia rutena ha vuelto a renacer, aunque en realidad la configuran comunidades muy distintas, bajo jerarquías diferentes, aunque unidas simbólicamente bajo la primacía de honor del eparca de Mukachevo. Éste tiene a su cargo a los fieles que residen en la República de Ucrania. Existe un exarcado apostólico para atender a los residentes en la actual República checa y una Archieparquía metropolitana en la ciudad norteamericana de Pittsburg de la que son sufragáneas las Eparquías de Parma, Passaic y Van Nuys, todas en territorio norteamericano.
Lógicamente los lenguajes litúrgicos utilizados van desde el eslavo eclesiástico antiguo al inglés, pasando por el ruteno.
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