Gula
Es uno de los siete pecados capitales y suele definirse con un apetito desordenado en el comer y el beber. Aunque el Catecismo de la Iglesia Católica solo la menciona de pasada, los antiguos moralistas le dedicaban especial atención como un placer desordenado que, además, tiene incidencia en la salud del individuo. A él se opone la virtud de la Templanza.
Incurre en gula quien se excede en el comer, quien lo hace como una pulsión o quien no controla las consecuencias que para él tiene una ingestión superior a sus requerimientos calóricos.
Pero, también, quien se excede en el beber hasta hacer de esa práctica una adicción que puede ya ser considerada como un proceso morboso, dentro del campo de la Medicina.
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