Ego sum
Antífona del Oficio de Difuntos que se recitaba al despedir el cadáver camino del cementerio. Procede del capítulo 11 del Evangelio de San Juan, en el que se relata la resurrección de Lázaro. Corresponde a las propias palabras de Jesucristo, cuando al llegar a la casa donde vivía, respondió a la sorpresa de su hermana Marta, afirmando categóricamente: «Ego sum resurrectio et vita. Qui credit in me, etiam si mortuus fuerit, vivet. Et omnis qui vivit et credit in me, non morietur in aeternum», que en castellano puede ser traducido como: «Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás».
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.