Conferencias de San Vicente de Paúl
En 1833, siete universitarios católicos entre los que se encontraba el beato Federico Ozanam (1813-1853) decidieron crear la Sociedad de San Vicente de Paúl con el propósito de atender a los más necesitados, a través de su compromiso personal y su ayuda económica. Eligieron como Patrón a San Vicente, dado que ya venían colaborando con las Hermanas de la Caridad, fundadas por el Santo.
Sin embargo, adoptaron el sobrenombre de «Conferencias», en recuerdo a las conferencias de Historia donde se habían conocido sus fundadores. Federico Ozanam murió muy joven, pero junto con su actividad como investigador y publicista logró consolidar esta obra que pronto se extendió por todo el mundo. Doctor en Derecho, ejerció la docencia en la Universidad de Lyon, pero su pasión por la Literatura le llevó a alcanzar una cátedra en la Sorbona. También destacó como impulsor de la Doctrina Social de la Iglesia, siendo beatificado por San Juan Pablo II el 22 de agosto de 1997.
Las conferencias llegaron a España de la mano del músico Santiago Masarnau Fernández, impresionado por la gran labor que desarrollaban en Francia. También aquí se difundieron con rapidez. Se organizan en secciones independientes de hombres y mujeres que se reúnen semanalmente y, tras una pequeña meditación, pasan revista a las necesidades detectadas por sus miembros en su respectiva localidad, efectuando una colecta entre todos para atenderlas.
Las conferencias tienen el carácter de sociedad privada sin erección canónica ni aprobación eclesiástica expresa, aunque recomendadas por la Iglesia, dado que constituyeron uno de los precedentes de la actividad apostólica de los fieles.
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