Comendador
En la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén de Rodas y de Malta; en la Orden del Santo Sepulcro; en las Ordenes Militares Españolas y en otras órdenes de estas características era el miembro de las mismas que estaba al frente de una encomienda, de las que el tercio de sus rentas le servía de sustento. Otro tercio era para el sostenimiento de la misma y el tercero debía ser aplicado a mejoras de la encomienda.
Eran cargos de prestigio y con carácter honorífico se ha mantenido hasta nuestros días. En el Gran Magisterio de la Orden de Malta existe el cargo de Gran Comendador que sigue en importancia al de Gran Maestre.
También se daba este nombre al General o Superior de la Orden del Espíritu Santo y, en algunas otras órdenes religiosas, como la de la Merced, eran los encargados de la administración de sus bienes.
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