Cluniacenses
Miembros de la primera congregación de monjes benedictinos, creada a partir de la abadía de Cluny (Francia), fundada en 910.
En ella se practicó la perfecta observancia de la regla de San Benito y, merced a la labor desarrollada por una serie de destacados abades llegó a ser la más importante de la orden. En su momento de mayor esplendor llegaron a residir allí más de 450 monjes y de ella surgieron más de 2.000 monasterios y prioratos que constituyeron una gran congregación. Con frecuencia se habla de orden cluniacense, aunque en realidad no fue sino una reforma de la Orden de San Benito.
Cluny llegó a ser sinónimo de esplendor en la liturgia y en el arte. En cierta medida, ello fue determinante para el nacimiento de la Orden del Císter como retorno a la sencillez y austeridad de sus inicios.
La abadía fue destruida durante la Revolución francesa y todas sus obras de arte saqueadas.
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