Carta cuenta
Nombre con el que también eran conocidos los libros de fábrica de una iglesia, en el que se anotaban, por un lado, todos los gastos derivados del mantenimiento del edificio y, en casos especiales, los de su construcción o reforma. Por otro lado, también se hacían constar separadamente los referidos al culto, tanto los cotidianos: cera, flores, vino y hostias, entre otros, como los que se producían por la adquisición o reposición de ornamentos litúrgicos y jocalias.
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