Cantorianos
Miembros de una corriente herética fundada en Bruselas, en el siglo XV, por Gil Cantor. Rechazaban la oración y todas las prácticas litúrgicas. Aunque admitían el castigo por los pecados, defendían que, al final de los tiempos, todos los condenados y los ángeles caídos serían redimidos, por lo que rechazaban la eternidad del infierno y la existencia del purgatorio, ya que su infierno cumplía esa misión de castigo temporal.
Alcanzaron cierta difusión, merced a la actividad de Guillermo de Hildenissen, un carmelita descalzo que se sumó a ellos, y al hecho de que justificaran los desenfrenos sexuales como una necesidad de la carne. Fueron combatidos por los obispos de la zona y el propio carmelita fue obligado a retractarse de sus errores.
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