Camareros Secretos Participantes
Bajo la coordinación del Mayordomo de Su Santidad y del Maestro de Cámara eran las personas con acceso a la cámara pontificia distinguiéndose entre eclesiásticos y laicos. A estos últimos se les llamaba Camareros Secretos de Capa y Espada Participantes.
Fue el Papa San Gregorio Magno quien ordenó que las personas que estuvieran más próximas a él y tuvieron acceso a su vida íntima, fueran siempre eclesiásticos. Estos camareros secretos participantes se llamaban también cubicularii y, por orden de importancia, los cargos que desempeñaban eran: Limosnero Secreto, el Secretario de los Breves a los Príncipes, el Secretario de la Cifra, el Subdatario, el Secretario de las Cartas Latinas, el Copero, el Secretario de Embajada, el Guardarropa, el Sacrista, y el Maestro del Sacro Hospicio.
Junto a ellos estaban los Caballeros Secretos Participantes de Capa y Espada que eran laicos, con gran importancia dentro de la Corte. Los cargos que desempeñaban eran, por orden de importancia: Furriel Mayor de los Sacros Palacios Apostólicos, Caballerizo Mayor, Superintendente General de Correos, Exentos de la Guardia Noble, Coronel de la Guardia Suiza y el Portador de la Rosa de Oro.
Además de ellos estaban los Camareros Secretos Supernumerarios, asimilados a los Participantes, a los que suplían en caso necesario; y los Camareros Honorarios.
Los eclesiásticos vestían sotana y manto violeta que, en la calle, era sustituido por una capa roja. Tenían el título de monseñor. Los laicos vestían traje negro con capa de seda del mismo color y espada al cinto, de donde les venía el nombre de «capa y espada». Formaban parte de la nobleza romana y tenían la categoría de condes palatinos.
Todos ellos fueron suprimidos por el Papa Pablo VI, en virtud de su Motu Proprio Pontificalis Domus de 28 de marzo de 1968.
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