Bussolanti
Dentro de la antigua Corte Pontificia eran los camareros que ocupaban el último nivel, entre del personal de servicio.
Su nombre procede de la «bussola» o rotonda, primera de las salas que da acceso a las habitaciones del Papa. Desde ese mismo lugar cumplían cometidos propios de ordenanza.
Vestidos «a la española» eran los encargados de acompañar a los visitantes en el primer tramo de su recorrido. Ese traje era el de gala y estaba compuesto de calzones cortos de color negro, con medias y zapatos del mismo color y escarpines con una escarapela violeta en el empeine. Llevaban túnica negra, ceñida por un cinturón y gola blanca. Se completaba con una capa corta y bonete o sombrero. Portaban espada al cinto y sobre el pecho una cadena doble de la que pendía un colgante con la tiara y las llaves cruzadas.
Pero, el traje de diario era rojo, compuesto por casaca y calzones con medias de ese color y zapatos negros.
Tras la desaparición de la Corte Pontificia, en virtud del Motu Proprio Pontificalis Domus, firmado por San Pablo VI el 28 de marzo de 1968, tomaron el nombre de Ayudantes de Antecámara.
Modificaron también su uniforme que, ahora, es un frac gris y llevan al pecho tres cadenas de plata con eslabones en los que figuran las letras «AAP» y de las que cuelgan las armas pontificias.
C
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.