Basílica mayor
En la actualidad son consideradas Basílicas Mayores la Basílica de San Juan de Letrán, la Basílica de San Pedro del Vaticano, la Basílica de San Pablo extramuros y la Basílica de Santa María la Mayor, situadas en la ciudad de Roma.
En todas ellas hay un altar reservado para el Sumo Pontífice y disponen de Puerta Santa que se abre con motivo de la celebración de los Jubileos o Años Santos.
San Juan de Letrán es la sede del Papa, como obispo de Roma; San Pedro se alza sobre el sepulcro del Príncipe de los Apóstoles y San Pablo, como quedó recientemente demostrado, fue edificada sobre la tumba del llamado «Apóstol de los Gentiles»; mientras que Santa María la Mayor fue el primer templo edificado en Roma, en honor de la Virgen. Estas circunstancias y su antigüedad les confieren una preeminencia honorifica sobre el resto de las iglesias de la Cristiandad.
Hasta hace muy poco eran llamadas, también, basílicas patriarcales, aunque a ellas se solía unir la Basílica Menor de San Lorenzo extramuros, relacionándolas con la Pentarquía, las cinco antiguas sedes patriarcales de la antigüedad.
De hecho, cada una de ellas, fue asociada a uno de los Patriarcados latinos. La de San Juan de Letrán al Papa, como Patriarca de Occidente; la de San Pedro del Vaticano, teórica sede del patriarca de Constantinopla; la de San Pablo extramuros fue sede del patriarcado latino de Alejandría; la de Santa María la Mayor, del patriarcado latino de Antioquía; y la de San Lorenzo extramuros, sede del patriarca de Jerusalén.
Esta circunstancia dio lugar a algunos enfrentamientos con las Iglesias Ortodoxas que se consideraban legítimas herederas de los antiguos patriarcados y, desde mediados del siglo XX, perdieron su condición de sedes, aunque siguieron llamándose basílicas patriarcales.
Fue el Papa Benedicto XVI quien decidió sustituir esa denominación por la de «Basílicas Papales» que, actualmente, les corresponde. Por otra parte, dejó de utilizar el título de Patriarca de Occidente, aduciendo diversas razones, en un intento de abrir nuevas vías de diálogo ecuménico.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.