Arras
Son las monedas que los contrayentes del Sacramento del Matrimonio intercambian tras ser bendecidas por el sacerdote, con la fórmula siguiente:
«Bendice, Señor, estas arras, que (se menciona el nombre de los esposos) se entregan, y derrama sobre ellos la abundancia de tus bienes».
A la que responde, primero el marido y después la mujer, diciendo: «Recibe estas arras como prenda de la bendición de Dios y signo de los bienes que vamos a compartir» precedido por el nombre del que las recibe.
El contenido simbólico de la ceremonia en la actualidad aparece claro en las palabras que pronuncian, en el sentido de representar los bienes que compartirán, aunque algunos autores señalan que, en el antiguo rito mozárabe, las monedas hacían alusión a los doce meses del año y la decimotercera a la necesidad de compartir esos bienes con los pobres.
La entrega de las arras va precedida por el intercambio de los anillos, previamente bendecidos por el sacerdote con la fórmula: «El Señor bendiga estos anillos que vais a entregaros uno al otro en señal de amor y de fidelidad», y que se colocan en el dedo anular de la mano derecha de cada cónyuge.
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