Anamnesis
Dentro de la Liturgia Eucarística que forma parte de la Santa Misa, sigue a continuación de la Narración de la Institución y de la Consagración. Está íntimamente unida a la Oblación que le sigue.
Con ellas, la Iglesia cumpliendo el mandato que recibió del propio Jesucristo, a través de los Apóstoles, realiza el memorial del mismo Cristo, recordando su bienaventurada Pasión, su gloriosa Resurrección y la Ascensión al Cielo.
Por la Oblación, la Iglesia reunida en torno al altar, presenta al Padre, en el Espíritu Santo, la Hostia inmaculada que simboliza la ofrenda de su Hijo mediante la cual nos reconcilia con Él.
La Instrucción General del Misal Romano señala que la Iglesia pretende que los fieles aprendan a ofrecerse a sí mismos, y que, de día en día, perfeccionen, con la mediación de Cristo, la unidad con Dios y entre sí, de modo que sea Dios todo entre todos.
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