Ácimo
Es el pan elaborado sin levadura. En la tradición bíblica reviste especial importancia, dado que el pueblo judío lo preparaba la víspera de la Pascua, para consumirlo ese día que recordaba el paso del Señor, en el inicio del éxodo.
En la Iglesia de rito latino el pan preparado para la Eucaristía debía ser ácimo, siempre elaborado con trigo, mientras las Iglesias orientales aceptaban el uso de pan fermentado.
El actual Código de Derecho Canónico no menciona expresamente la condición de ácimo ya que prescribe que «el pan ha de ser exclusivamente de trigo y hecho recientemente, de manera que no haya ningún peligro de corrupción».
Sin embargo, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos ha emitido recientemente un comunicado, por orden del Papa Francisco, en el que recuerda el procedimiento a seguir en la confección del pan y el vino destinados a la Eucaristía. En él se recuerda que las formas consagradas no pueden ser sin gluten y deben ser de pan ácimo, solo de trigo, por lo que están prohibidas otras sustancias en su elaboración. El comunicado respondía a las peticiones formuladas por algunas personas que, por padecer la enfermedad celíaca, tienen una intolerancia al gluten. En esos casos, está permitida la utilización de pan con poca cantidad de la glicoproteína, pero sin que esté ausente por completo.
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