Velo del templo
Era una cortina que separaba el lugar "santo" de "el santo de los santos". Cuando Jesucristo murió, se rasgó de arriba abajo (Heb 9,3), lo que significa la abrogación del culto antiguo y, sobre todo, la entrada libre en el santuario celeste (Mt 27,51; Mc 15,38; Lc 23,45; Heb 10,19-20).
E.M.N.
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