Sueños
Los sueños, en la Biblia, son, a veces, una manera de -revelación a los profetas (Núm 12,6; Dan 7,1), enseñanza, predicción (Gén 37,5-40) o avisos de Dios al hombre (Job 7,14; Mt 27,19), manifestación de cosas ocultas (1 Sam 28,6.15; Job 4,9-21). A veces se trata de falsos sueños, fácilmente engañadores, sobre todo si se toman como cosas de Dios, por lo que los verdaderos profetas atacan a los falsos profetas, que tienen sueños propios, que incluso podrían llevar a Israel a la apostasía (Dt 13,2; Jer 23,15-17; 29,8-9; Eclo 34,1-8). Los verdaderos sueños sólo pueden ser interpretados por los "sabios", por los que tienen el -espíritu de Dios (Gén 41,8; Ex 7,11.22; Dan 2,2; 4,3; 5,15); el don de la interpretación era un verdadero privilegio concedido por Dios (Gén 40,8; 41,16; Dan 1,17; 2,28). En Israel, la adivinación o magia por medio de los sueños estaba rigurosamente prohibida (Lev 19,26; Dt 18,10). En los evangelios de la -infancia se dan sueños con aparición de un ángel que manifiesta la voluntad de Dios (Mt 19,26; Dt 18,10).
E. M. N.
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