Sudor de sangre
El miedo y la angustia ante la pasión inminente hicieron que Jesucristo sudara sangre en Getsamaní, le brotaran del cuerpo gruesas gotas de sangre (gr. zromboi haimaton), que llegaban hasta la tierra (Lc 22,44). Tal vez se trataba de la hematidrosis: la sangre sale por las glándulas sudoriparas. -Getsemaní, pasión y muerte
E. M. N.
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