Soberbia
La soberbia está en la raíz del primer pecado, cuando el hombre quiere ser como Dios (Gén 3,5). Es el pecado más grave, la actitud más intolerante del hombre, castigada duramente por Dios (Gén 3,5.6-17; 11,5-17; Ex 5,2; 1 Sam 17,1-8; 14,11; Jer 48,29; 49,16; Ez 16,49; 28,2; 31,10; Tob 4,15; Dan 4,19.27; Prov 6,17; 11,2); el pecado más fustigado por Jesús (Mt 23; Lc 1,51-52; 10,15: 14,7.11; 18,24; 22,24). La parábola del fariseo y del publicano (Lc 18,914) pone bien de relieve la actitud del soberbio y del humilde.
E.M.N.
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