Sinagoga
En un principio significa asamblea de personas, pero luego pasa a significar el lugar donde se celebra la asamblea. Las sinagogas judías seguramente empezaron a construirse en tiempos del destierro. El templo había sido destruido y los judíos necesitaban un lugar donde poder reunirse para orar y leer las Sagradas Escrituras. Las sinagogas eran de estructura rectangular, orientadas hacia Jerusalén, y generalmente con tres naves. Había un jefe de sinagoga (Mc 5,35.38; Lc 8,40), que dirigía el culto y designaba el lector (Lc 13,14), asistido por un ministro, especie de sacristán, con la misión de pasar el rollo de la Sagrada Escritura al lector designado (Lc 4,20); de ejecutar la flagelación (Mt 10,17; 23,34) y de anunciar la festividad del sábado a son de trompeta. El texto sagrado, leído en voz alta, era ordinariamente comentado, para lo cual se solía invitar a algunos visitantes ilustres (Lc 4,16-22). El ser excluido de la sinagoga era una penalización grave (Jn 9,22). En tiempos de Jesucristo había sinagogas por todas partes. —instituciones.
E. M. N.
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