Sepultura
Los judíos, al parecer, no practicaban el embalsamamiento al estilo de los demás pueblos, como, por ejemplo, Egipto, que había llegado a dominar las técnicas del mismo. Por los indicios que dan los evangelistas se puede afirmar que daban sepultura al cadáver después de haberlo ungido exteriormente con aromas (Lc 23,56), especialmente mirra y áloe (Jn 19,39); después le envolvían el rostro con un sudario (Mt 15,46; Jn 20,7) y el cuerpo en un lienzo (Mc 15,46; Jn 20,7) sujeto por medio de tiras (Jn 19,40).
E. M. N.
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