Salomón
Hijo del rey David y de Betsabé. Se describe su nacimiento (2 Sam 12). Fue ungido rey (1 Re 1,32-40). Afirmó su reinado (1 Re 2,12-46), que se extendió del año 970 al 931 a. de C. Al subir al trono supo pedir a Dios sabiamente (1 Re 5,15-16). Construyó el templo de Jerusalén (1 Re 6,1-18) y su propia casa (1 Re 7,1-22). Celebró grandes fiestas en la dedicación del templo (1 Re 8). Dios hizo un pacto con él (1 Re 9, 1-9). Recibió la visita de la famosa reina de Saba (1 Re 11,41-43). Fue, al fin, un apóstata (1 Re 11); la tradición le atribuye el libro de los Proverbios (Prov 1,1) y el de la Sabiduría (Sab 1,1). Figura entre los ascendientes de Jesús (Mt 1,7-16). Salomón fue un sabio, pero en Jesucristo hay mucho más que Salomón (Mt 12,42; Lc 11,31).
E. M. N.
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