Salmos
El libro de los Salmos está compuesto por 150 poemas, que fueron compuestos por el pueblo elegido a lo largo de toda su historia. Producto anónimo de largos siglos de experiencia religiosa y literaria, los salmos constituyen la quintaesencia del A. T. Mientras los demás libros del A. T. recogen principalmente las intervenciones salvíficas de Dios en favor de Israel, el libro de los Salmos es la respuesta de Israel a la acción de Dios. En los salmos se reflejan todos los Posibles sentimientos y disposiciones por las que atraviesa el alma humana frente a su Dios: gratitud y alabanza por los beneficios recibidos; plegaria en medio de la tribulación; queja frente a las insidias de los enemigos; seguridad y confianza bajo la sombra protectora de Dios; esperanza en su mano liberadora; nostalgia por el templo y la ciudad santa; alegría ante los acontecimientos venturosos, actuales o futuros; lamentaciones motivadas por calamidades de orden privado o público; preocupación ante los problemas y enigmas de la vida.
Debido a esta gran variedad y riqueza de sentimientos, el libro de los Salmos sigue siendo siempre actual. La Iglesia cristiana lo ha adoptado como su libro oficial de oración. No sólo han sido santificados por los labios de Jesús, de su Madre y de los apóstoles, que se sirvieron de ellos para hablar con Dios, sino que, a partir del misterio de la encarnación y de la obra redentora, los sentimientos expresados por los salmos han ganado en profundidad, puesto que la Pasión, la Resurrección y la Eucaristía han dado a las relaciones del hombre con Dios una mayor intimidad. - escrituras.
E. M. N.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.