Puerta
Las puertas de las casas, que solían ser bajas, eran ordinariamente de madera (Mc 1, 33; 2, 2; 11, 4; Lc 11, 7; 13, 24; Jn 18, 16); más amplias eran las de la sala ohabitación más grande de la casa (Mt 25, 10; Jn 20, 19. 26); las demás habitaciones tenían también puertas (Mt 6, 6); en las casas grandes la puerta es un verdadero portal, lugar de reuniones (Mt 26, 71). Por "puerta de la ciudad" se entiende no sólo las grandes puertas que daban acceso a la misma, ordinariamente de madera revestidas de bronce, sino el espacio anterior a la puerta, que era una verdadera plaza, lugar de reuniones en la vida pública (Lc 7, 12; Act 9, 24; 12, 10; 14, 13; 16, 13; Heb 13, 12; Ap 22, 14). En los evangelios se habla de la puerta en sentido metafórico, para indicar que una situación preocupante está ya encima, a la puerta (Mt 24, 33; Mc 13, 29); para hablar de la entrada en el reino de los cielos (Mt 7, 13-14; 25, 10; Lc 13, 24); se habla del infierno y del cielo con espacios cerrados por puertas, cuyas llaves están en las manos de Dios (Mt 16, 18). Jesucristo mismo se compara a la puerta por donde han de entrar todos los hombres para conseguir la salvación (Jn 10, 7-9). San Juan contempla a la Jerusalén celeste con doce puertas, de cara a los cuatro puntos cardinales (tres a cada punto), símbolo de que en el reino de los cielos no hay discriminación alguna, de que la llamada para entrar en él es universal y de que en él pueden entrar todos los hombres de todos los tiempos y de todas las geografías (Ap 21, 21-25). - pastor.
E. M. N.
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