Prudente
El hombre prudente es el de sano juicio y el de buen sentido, que sabe distinguir bien entre lo bueno y lo malo para seguir aquello y evitar esto; es un hombre moderado, de cordura, de discernimiento. La prudencia es, pues, una virtud de sabiduría práctica, que acierta siempre en la manera de actuar y enseña a triunfar en la vida. Es una virtud propia del hombre maduro y sabio (Gén 41, 33; 1 Sam 16, 18; Sal 2, 10; Prov 10, 19; 11, 12; 12, 16; 13, 16; 16, 21-23; 17, 27; Am 5, 13).
Jesús alaba al hombre prudente, que edifica su casa sobre roca (Mt 7, 24); al criado fiel y prudente (Mt 24, 45), a las vírgenes prudentes (Mt 25, 2-9), al administrador fiel y prudente (Lc 12, 42), y nos da este magistral consejo: "Sed prudentes como las serpientes y sencillos como las palomas" (Mt 10, 16).
E.M.N.
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