Inmortalidad
En el A. T. no se emplea nunca la palabra inmortalidad; únicamente en el libro de la Sabiduría (Sab 3, 4; 4, 1; 8, 13; 15, 3), para significar el estado de la otra vida, en el que el hombre está libre ya de la muerte. En sentido estricto, es decir, para significar la imposibilidad de morir, sólo Dios es inmortal (Rom 1, 23; 1 Tim 1, 17; 6, 16). La experiencia dice que el hombre es mortal, que muere (Sab 7, 1); y, sin embargo, Dios hizo al hombre inmortal, pero por el pecado perdió la inmortalidad (Gén 2; Sab 1, 13; 2, 23; Rom 5, 12; 1 Cor 15, 21). El N. T. habla de inmortalidad en el estado que sigue a la resurrección, cuando nuestro ser mortal se revista de inmortalidad (1 Cor 15, 53-54). muerte.
E. M. N.
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