Hambre
Jesucristo anuncia tiempos escatológicos de angustia y de hambre (Mt 24,7; Mc 13,8; Lc 21,11). El hombre muchas veces pasa hambre (Mc 2,25; Lc 4,25; 6,3; 15,14.17). El mismo Jesucristo la pasó (Mt 4,2; 21,18; Mc 11,12; Lc 4,2) y sus discípulos (Mt 12,1). Jesucristo, que sabía lo que era pasar hambre, se ofrece personalmente a los hambrientos para que acudan a El y no vuelvan a tener hambre (Jn 6,35), porque Dios colma de bienes a los hambrientos (Lc 1,53); Jesucristo los proclama bienaventurados, porque ellos serán saciados (Mt 5,6; Lc 6,21), y se identifica con ellos (Mt 25,35.37.42), mientras que a los que están hartos les anuncia que pasarán hambre (Lc 6,25). - .
E. M. N.
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