Aves
La Biblia conoce muchas clases de aves. Las leyes sobre los animales puros e impuros afecta también a las aves, muchas de las cuales no pueden comerse (Lev 11,13-19). Les afecta asimismo la prohibición de comer la sangre (Lev 17,13). Si se cogían los huevos de un nido, debía dejarse libre a la madre (Dt 22,6). En los evangelios se pone de relieve la providencia de Dios sobre las aves, que, sin trabajar, encuentran alimento; la naturaleza ofrece espontáneamente comida a las aves y facilidad para que construyan sus nidos, todo deparado por la Providencia, en la que el hombre debe confiar (Mt 6,26; 8,20; 13,4. 32; Mc 4,4. 32; Lc 8,50; 9,58; 12,24; 13,19).
E. M. N.
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