órdenes militares
nacen en la Edad Media como la fusión del ideal monástico y de la lucha contra los infieles. Los caballeros de las órdenes militares eran monjes, que vivían bajo una regla, aprobada por la Santa Sede, hacían los tres votos religiosos de pobreza, castidad y obediencia, a los que solían añadir un cuarto voto de consagrarse a la guerra contra los infieles. Y al mismo tiempo eran soldados, formaban un ejército permanente preparado para defender los territorios amenazados por los enemigos del cristianismo.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.