Juan V (23 julio 685 - 2 agosto 686)
La tendencia a escoger personas mayores dotadas de experiencia hacía que los pontificados fuesen muy breves. Procedente de Siria, Juan era con toda probabilidad uno de los refugiados en Roma. Desempeñó el papel más relevante en la legación romana ante el Concilio de Constantinopla, cuyas actas se encargó de traer. Aclamado por unanimidad en San Juan de Letrán, no tuvo que esperar más que dos meses para la confirmación que, según lo pactado, otorgó el exarca de Rávena. De su pontificado se conoce tan sólo que impidió una tentativa del obispo Citonatus de Cagliari para hacer de la Iglesia de Cerdeña una especie de núcleo independiente de Roma. Enfermo, apenas podía tomar parte en las ceremonias solemnes y prolongadas. Está enterrado en San Pedro.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.