Conon (21 octubre 686 - 21 septiembre 687)
Un tiempo de paz veía crecer las tensiones internas. Había crecido mucho el poder de los papas y esto despertaba apetitos. Tres sectores dentro de la ciudad, el clero, la milicia y la aristocracia de grandes propietarios, pugnaban por elevar al solio un candidato que favoreciese sus propósitos. A la muerte de Juan el clero presentó al arcipreste Pedro, mientras que los soldados aclamaban a un presbítero llamado Teodoro. La milicia se instaló en San Esteban in Rotondo, destacando una unidad a San Juan de Letrán para impedir la elección regular. Los dos bandos acabaron llegando a una solución de compromiso y designaron a Conon, presbítero, que era al mismo tiempo hijo de un general que había servido en Asia Menor y Sicilia. Se trataba, simplemente, de un papa de tránsito, enfermo y poco inteligente, para salvar un tiempo difícil. Los partidos conservaron sus ambiciciones y su recíproca hostilidad.
Justiniano II (685-711), que continuaba la línea política de paz que siguiera su padre, envió a Conon una carta (17 febrero 687) en que, confirmado el plácet enviado por el exarca, hacía expreso reconocimiento de su legitimidad: comunicaba en ella que todos los altos oficiales del Imperio y todos los obispos habían suscrito las actas del Concilio de Constantinopla; dejaba muy claro que se consideraba elegido por Dios como verdadero defensor de la ortodoxia. Consciente de las difíciles circunstancias económicas que atravesaba Roma, el emperador rebajó las tasas que pesaban sobre las propiedades pontificias radicadas en las provincias que aún le permanecían fieles; las más copiosas seguían estando en Sicilia. Conon cometió entonces el error de designar rector de ese patrimonio a un diácono de Siracusa, en lugar de escoger a un romano, como era la costumbre, y con ello se enajenó la buena voluntad del clero de Roma. Además, ese diácono, llamado Constantino, entendió que su misión consistía en incrementar las rentas presionando a los campesinos y provocó una revuelta. El gobernador bizantino decretó su destierro. El pontificado de Conon, de menos de un año, dejó tras de sí graves problemas.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.