PURO / IMPURO - PURIFICACION
Para los israelitas, vida y muerte dependen de fuerzas misteriosas que pertenecen a Dios, no al hombre. Por respeto, no se toca lo que está ligado de modo especial al nacimiento, a la propagación de la vida, a la muerte. El que lo toque, aun por necesidad, se vuelve impuro (lo que no significa que haya cometido).
Entonces tiene que purificarse con baños rituales, con SACRIFICIOS de EXPIACION o con ofertas, según el caso. Es lo que le sucede a quien toca un cadáver, o a la madre cuando le nace un hijo (Lev 12, 2-8).
Lc 2, 22 habla de la purificación de María después del nacimiento de Jesús; ella se “purificó” no del pecado o cosas parecidas, sino del contacto que tuvo con algo muy grande, sagrado, el nacimiento del niño. En otro sentido son impuros algunos alimentos (Lev 11)porque perjudican la salud o porque, siendo usados en el culto de otros pueblos, ofenden la pureza de la vida israelita. Los profetas insisten más en la pureza moral, en la justicia. El NT profundiza esta línea
previene contra las solas actitudes externas y va a la raíz de la cuestión (Mc 7, 14-23; Rom 14).
Cristo fue quien nos purificó con su muerte: de ahí el valor y las exigencias del BAUTISMO (Rom 6).
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