PECADO MORTAL
El pecado mortal es una desobediencia a la ley divina por la cual se falta gravemente sus deberes para con Dios, el prójimo y para sí mismo. Para constituir pecado mortal, además de la gravedad de la materia, hace falta pleno conocimiento de la causa y la voluntad real de cometerlo. Este pecado se perdona por la reconciliación sacramental. Por ella el bautizado se admite de nuevo a la comunión de la Iglesia.
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